miércoles, 30 de diciembre de 2009

2009 - 2010

Se acaba el año y yo descuide totalmente este espacio
Creí que el tiempo me sobraría luego de cerrar la etapa
Pero no fue así
Y es que mucho trabajo pendiente había por hacer
Muchas misiones que realizar
Muchas tareas por cumplir
Y poco tiempo para hacerlo
Fue necesario dedicarme al 100 x 100 a eso
Para cumplir con mi meta
Y aunque fuerte y trabajosa la logre.

Se acaba el año y soy cada día más feliz que el anterior
Muchas cosas buenas me pasaron durante el 2009
Y ahora solo espero que el 2010 sea mucho mejor
Este es solo un pequeño post para agradecer a los que me acompañaron este año
A los que estuvieron conmigo cuando lo necesite
A los que no estuvieron pero lo intentaron
A los que siempre tuvieron palabras de alimento
A los que se preocuparon por mi
A todos lo que me abrieron su corazón
A todos lo que me entendieron y aceptaron
A todos los que me demostraron su cariño

Mil gracias por todo
Porque por ustedes todo pasó
Porque por ustedes viví así el 2009
Y por ustedes lo termino así

Quisiera prometer darle mayor atención a este espacio
Lamentablemente no se aun que me depare el futuro
No sé si tendré más o menos tiempo.
Pero al menos pondré de mi parte
Y le dedicaré el tiempo que antes le dedicaba

Para todos, espero que pasen un excelente 2010
Y que lo disfruten con quien más quieran
Con quien deseen
Y de la mejor manera posible

Por mi lado, debo contarles que será genial
Lo pasaré a su lado
Al lado de la persona que amo
Y será un fin de semana inolvidable

lunes, 7 de diciembre de 2009

Cerrando etapas

Lo decidí.
Después de mucho pensarlo y repensarlo tome una decisión.
Es difícil muchas veces.
En especial cuando tienes tantas opciones.
En especial cuando existen igual cantidad de pros y contras.

Se presentaron nuevas y mejores oportunidades.
Era necesario tomarlas y no dejarlas partir nuevamente.
Así es, ya las había dejado ir.
Pero, no pasará de nuevo.
Ya cumplí un ciclo, una etapa.
Y es necesario ahora cerrarla.

El 15 se cierra una primera etapa.
Una primera experiencia.
Un primer camino, que tenía un fin.
Y llegue sana y salva.
Contratiempos siempre hubo, pero ninguno lo suficientemente fuerte para derrumbarme.
Cumplí la meta, y se abren nuevas opciones.

Fue una buena experiencia
Hice amigas
Me siento querida, y respetada.
Y tal vez me extrañen
El contacto se mantendrá.

Es momento de dar un paso al lado
Aprovechar lo nuevo, y sacarse el ancho por él
Es momento de mirar nuevos horizontes
Y entender poco a poco lo que nos rodea

Llegó el momento de cerrar una etapa, y entrar de lleno a una nueva.
Deséenme suerte

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Diciembre

Y llegó diciembre y con el me trajo alegría
No es que estuviera triste, pero, algo es diferente
Y es que luego de un fin de semana algo complicado, llegó el lunes y todo fue distinto
Tal vez sea el hecho de que era fin de mes
Tal vez por haber recibido una oportunidad (nada despreciable)
Tal vez porque me di cuenta que falta poco para acabar el año
Tal vez porque sabía que lo vería

No se realmente que fue, pero, este inicio de semana iluminó mi rostro
Esta nueva semana me siento con energía
Con ganas de seguir adelante
Con ganas de hacer muchas cosas
Sin flojeras
Sin desganos
Sin malas caras

Esta semana estoy más positiva que nunca
Y eso es genial
Me gusta

Creo que es el segundo respiro
Como cuando uno sale a correr y logra cubrir los últimos kilómetros sin saber cómo.
Como cuando sales en bicicleta y logras pedalear lo necesario para llegar a tu destino.
Como cuando juegas algún deporte y logras correr para aguantar los últimos minutos.
Como cuando estas en el gym y cargas ese kilo extra.

Yo estoy logrando correr, pedalear, aguantar y cargar… todo lo necesario para llegar a fin de año.
Se nos va el 2009 y me agrada
Este año fue genial
Fue positivo en la mayoría de aspectos para mí
No digo que fue perfecto, porque nada lo es
Pero fueron más las buenas experiencias, que logran opacar los malos ratos.

Se acaba el año y solo espero mejorar lo hasta ahora logrado
Se acaba el año…

domingo, 29 de noviembre de 2009

¿Y ese olor?

Muchas veces al subir a una combi, bus, micro – o como prefieran decirle- he percibido olores que han generado que mi sentido del olfato me repudie, que me odie por hacerla sentir esos “aromas”.

Cada vez es más difícil escaparme de ellos, cada vez es más complicado encontrar un transporte que no genere un conflicto con mi nariz.
En primer lugar está el cobrador, aquella persona que grita como loco en la puerta del carro (toda la marina, pershingggg!; haber con sencillo por favor; acomódense que al fondo entran 8)… esa persona, parece que busca vengarse de los pasajeros que lo “estresan” día a día. Por eso no se bañan, por eso no se lavan las manos, por eso no usan shampoo, por eso no usan talco, por eso no usan desodorante.

¿Realmente les cuesta tanto usar desodorante? ¿Realmente es tan complicado usar un poco de jabón? ¿Realmente es tan difícil pasarse un poco de agua por el cuerpo?
Pues parece que sí; porque mi olfato lo ha sentido, porque mi nariz ha sufrido.
En más de una ocasión he tenido que aguantar un detestable olor por la falta de desodorante; en más de una ocasión soporté un par de manos negras y con cayos por el contacto con el dinero.

Y lo peor de todo es que parece que soy la única que lo percibe, la única que lo huele; porque todos los demás pasajeros duermen plácidamente, conversan como si nada, escuchan y tararean la música de su mp3; todo esto CON LAS VENTANAS BIEN CERRADAS.
Los aromas se impregnan en todo el carro, se esparcen, y al parecer nadie lo siente. Mi nariz no soporta más, me pide respirar aire puro, me pide que la salve de ese martirio.
Solo me queda cubrirla, aguantar lo más posible, y rogar por llegar pronto a mi destino.

Ya falta poco, aguanta, ya llegamos al paradero: BAJAN EN LA ESQUINA!

martes, 24 de noviembre de 2009

Yo que tú…

Probablemente en algún momento, alguno ha escuchado la historia o anécdota de una persona o amigo y ha pensado o dicho: “yo que tu…”. Y es que, cuando no pasamos por esa situación, nuestra vena creativa sale a la luz, y desea hacerte creer todo lo que harías en caso pasaras por lo mismo por lo que paso esa persona.

Entonces llega tu amigo y te dice: “no sabes lo que me pasó!, estaba caminando, tranquilo, escuchando música, y se me acerca un chico, a pedirme una propina. Lo vi medio pirañón (es decir, con aspecto de ratero), pero me atreví a decirle que no tenía nada. Al rato que le dije eso, me sacó un cuchillo y me dijo que si no le daba nada me dejaba marcado. Así que le di la plata y me quite palteado (asustado).”

Luego de escuchar esta historia, vienen los comentarios y sugerencias, producto de la vena creativa que empieza a brotar por tus labios:
- Yo que tú le metía un puñete y lo dejaba out por ratero
- Yo que tú le quitaba el cuchillo y lo obligaba a pedirme perdón
- Yo que tú no le hacía caso y seguía caminando
- Yo que tú agarraba una piedra y se la reventaba en la cabeza por ratero

Pero, lo mas probable, es que todos, (o bueno, casi todos), los comentarios, sean una total mentira. Y es que cuando uno pasa por la situación, cuando lo vives en carne y hueso, no sueles reaccionar como crees.

Es probable que, lo que en realidad ocurra sea:
- Yo metí la mano al bolsillo y le di todo, billetes, monedas… casi le doy mi celular, mi mp3, y se quería le daba mis zapatillas con tal que no me corte la cara.
- Yo empecé a temblar, y segundos después empecé a gritar; saque lo que encontré en el bolsillo y se lo di rogando por que no me pidiera más.
- Yo corrí más rápido que Bolt; corrí tan rápido como si el serenazgo me estuviera persiguiendo.
- Yo lloré y por poco no me oriné encima.

Lo que es claro, es que no escucharemos estas historias, porque, la vena creativa actúa a favor de tu orgullo y vergüenza, y no permitirá que quedes en ridículo frente a tus amigos.

Entonces, si yo cuento esta historia: “Hace más o menos un año caminaba desde el británico de la marina hasta la católica, la distancia no es mucha, así que iba escuchando música. Un día, note que un hombre me seguía, muy de cerca. Intenté guardar la calma, y caminar por donde había gente, el problema era que recién eran las 8:30am, y no había mucho movimiento en las calles de lima. Paso por mi lado, se detuvo a preguntarme la hora, y le dije que no sabía. Siguió caminando y espero que pasara de nuevo. Me trepe al primer carro que paso, y vi, desde mi asiento, cómo el hombre me seguía con la mirada, dio media vuelta, y se fue. Empecé a temblar de miedo, y solo atiné a contarle a cuanta persona se me cruzara.”

Si escuchas esta historia, Tú que Yo, qué hubieras hecho?

Los dejo con una canción que no quiere salirse de mi cabeza, pero que por suerte, me gusta.

La canción es de Rihanna, y la versión que pongo es la que cantaron en Glee (desde ese día no dejo de escucharla). Quise colgar el video original pero tiene restricciones. Igual está buena, ojala les guste.

martes, 17 de noviembre de 2009

Asiento Reservado

Cuántas veces se han subido a una combi o bus, cansados, esperando encontrar pronto un asiento, y han descubierto que esa posibilidad es muy remota?

Todas las mañanas tomo mi carro para irme a la chamba, y ya tengo bien claro algo: iré parada un buen tramo. Pero, que cólera da cuando ves que tus probabilidades de sentarte se alejan.
Subes y te paras cerca de una persona que al parecer va a bajar; es decir, no me paro al costado de los que duermen, ni de los que están leyendo, porque, muy probablemente bajarán mucho más adelante.

Sigue subiendo gente y me veo obligada a moverme para evitar que me aplasten y viajar un poco más cómoda. Segundos después, la persona que estaba sentada donde yo estaba parada dice: baja en la esquina. “RAIOS! Por qué me moví!?” pienso. En fin, ya se bajará otra persona.

El carro sigue su trayecto, y ya me cansé de luchar con los baches y frenadas en seco del carro. Veo mi posibilidad de sentarme, alguien bajará. Sube más gente, y entre ellos una viejita. Pues, qué puedo hacer!? Asiento reservado… 2da oportunidad perdida y mis piernas y brazos desean un receso.

“En cualquier momento alguien se baja y me sentaré”, ingenuamente pienso. Pero bueno, nada muy alejado de la realidad. Minutos más tarde alguien se baja. Pero estaba sentado en el asiento más incomodo. Era de esas personas que con tal de ir sentada, no le importa si va encima del motor. Yo estoy cansada, pero nunca tanto para ocupar ese asiento. Prefiero seguir parada.

Un rato más tarde, otra persona se baja, y parado frente a esa persona está un chico. Pienso: “tiene cara de ser caballero, me cederá el asiento”. Segundos después, el “caballero” posa sus cuatro letras en el asiento que según yo ocuparía.

Ya se acaba mi trayecto, TODOS están sentados. Soy la UNICA parada. Al menos voy cómoda y nadie me empuja (vale pensar en positivo).

Llegué a mi destino y nunca me senté. Me bajo yo, y detrás mío otro grupo de personas. La combi esta vacía con muchos asientos libres.

Ni modo, para otra será… eso creo.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Te conozco?

Cuando uno tiene un trayecto diario, por la misma ruta, suele identificar a personas, que día a día toman tu misma ruta. A muchos los vez a diario, a otros solo algunos días, pero, ya sientes que los conoces.

Esto me pasa ya hace casi 3 meses, que tomo una misma ruta a diario; gracias a esto he logrado identificar a ciertos personajes.
En este pequeño post les describiré a esos personajes que ya siento que conozco.

La señora temblorosa: esta señora siempre esta sentada adelante, en el asiento reservado. No se exactamente desde dónde venga, porque cuando yo subo a la combi ya ella está ahí. Pero cuando la veo, me arrepiento un poco de haberme subido. El problema con esa señora reside en sus piernas. Cada vez que cruzamos el puente Ricardo palma, llegamos al paradero en el cual la señora se bajará, y en el cual nos quedaremos fácil 5 minutos esperando que la señora baje. No es muy adulta, no es anciana, pero, sus piernas parece que ya lo son, y se vuelve casi una misión imposible ayudar a la señora a bajar de la combi.

La triste: es una joven, aparentemente universitaria, que se baja mas o menos por la cuadra 5 de roca y boloña. El rostro de la chica la hace parecer triste, porque sus ojos son caídos. Además de eso, es súper blanca, y lacia. Siempre esta con los audífonos escuchando música.

Ojitos: es un cobrador de las pocas combis que van por roca y boloña. Ojitos tiene un ojo que apunta en otra dirección. No se si sea de nacimiento, pero, de hecho llama la atención.

Mirón: otro cobrador de las combis que tomo para llegar a la chamba, es un señor ya mayor, chiquito, siempre con su gorra puesta. Le pongo mirón, porque este señor revisa una, dos, tres o las veces que sean necesarias, las monedas que recibe de sus pasajeros. Asumo que en más de una ocasión le han dado monedas o billetes falsos y por eso mira y remira lo que recibe.

La fresca: es una señora, de aproximadamente 40 años, que sube en el puente Ricardo palma. Camina con toda la paciencia del mundo para llegar a la combi. Sube con total lentitud, y si no hay sitio, apoya sus cuatro letras en el respaldar de algún asiento libre. Es una de esas personas que con solo mirarla yo pienso: NO ME CAE.

El escolar: hay un niño que siempre espera el carro a mitad de la calle, y para su suerte, el carro siempre se detiene para recogerlo. Debe estar en 3ero o 4to de secundaria. Pequeño de talla, cabello ondulado, y aunque tenga ropa deportiva o uniforme escolar, siempre trae puesta su casaca. A pesar que siempre lo veo, hasta ahora no se de que colegio es.

Esta es una pequeña lista de los curiosos personajes que acompañan mi trayecto para llegar a mi trabajo. Y ustedes? También tienen sus personajes “conocidos”?

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Trayecto

La mañana avanza rápido.
Se acerca la hora de partir.
Muchas cosas pendientes por hacer.
Poco tiempo para hacerlas.
Es momento de salir a tomar el auto que me lleve a mi destino.
Es momento de tomar lo que pueda entre mis manos para poder irme a trabajar.
El tiempo se acelera.
No me queda tiempo para nada.
Es momento de salir.

Los autos pasan llenos.
He salido dos minutos mas tarde de lo normal.
Dos minutos en los que aparece más gente.
Dos minutos en los que los carros pasan más llenos.

Me toca esperar.
No me gusta ir apretada.
Pero es inevitable.
Debo subirme ya.
El tiempo sigue pasando.
No puedo seguir esperando.

Gente cómoda balancean sus cabezas mientras duermen placidamente sentados.
Gente incomoda intenta aguantar y evitar caer mientras van parados.
Gente que intenta subir, empujando, avanzando, pidiendo permiso.
El carro está repleto y yo dentro de él.

Me toca espera que empiecen a bajar.
Se que esto pasara, que en algún momento bajaran todos.
Que en algún momento podré sentarme.
O que en algún momento al menos podré ir parada cómoda.

Todos esperan llegar temprano.
Temprano al colegio.
Temprano al instituto.
Temprano a la universidad.
Temprano a la chamba.
Temprano.

Menos de una hora me separan de mi destino.
Y tal como lo pensé el carro dejó de reventar.
Dejó de albergar a miles de personas.
Y logré sentarme.
Y logré descansar un momento.

Llegó la hora de bajarme.
Y por suerte esta tarea no presenta complicada.
Nadie se interpone en mi camino.
Ahora toca trabajar.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Descarga

Hoy una amiga se ganó mi descarga emocional.
Una descarga que la tenía y la tengo guardada.
Una descarga que prefería no decir.
Pero, muchas veces es inevitable.
Muchas veces es preciso decir las cosas como son,
Y que la gente no crea que todo esta perfecto,
Que no hay problema,
Que está bien actuar así.

Pero, no es así.
Existe el correo electrónico.
Existe el celular para llamar.
Existe el celular para mandar mensajes de texto.
Existen los teléfonos públicos de tan solo 30 centavos para llamar.

No tengo problema con que me cancelen.
Con lo que si tengo problema es con no me avisen.
Con que no se dignen a cancelar su asistencia.
Con que no me avisen que no debo esperarlos.
Que sea necesario que yo los llame para enterarme que no irán.

Existen mil excusas.
Que por culpa del clima se resfrío.
Que un familiar está enfermo y debe cuidarlo.
Que el carro en el que iba se malogro y no podrá llegar.
Que no consiguió dinero.
Que ese día tenía una actividad familiar.
En fin, mil y un excusas, que, en cierta forma, me vería obligada a aceptar y entender.

Pero como aceptar o entender cuando no se nada.
Cuando, no dan señales de vida.
Cuando espero y espero y no llegan.

Hoy mi amiga se ganó con esta descarga.
Se ganó con mi cólera.
Con mi resentimiento.

Pero, ella y todos saben, que esto no me dura siempre.
Que tarde o temprano lo olvidaré.
Que más temprano que tarde ya me habré olvidado de todo.
Que aunque me de rabia lo pasado, yo perdonaré.
Perdonaré como siempre lo hago
Perdonaré como todos saben que lo haré.

Esta fue mi descarga emocional.
Mi descarga guardada tras celebrar un cumpleaños distinto.
Tras festejar un año más de mi vida.
Una descarga que nace por no tener presente ese día a quienes yo creía “infaltables”.
Esta es mi descarga emocional, que se lleva consigo la rabia, el rencor.
Esta es mi descarga emocional que trae consigo el perdón y el olvido.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Ayer

Ayer, luego de algunos días de esperar me fui a entrenar.
Debo confesar que la pereza se quería apoderar de mí.
La flojera intentaba ganarle a mis ganas de volver a las canchas.
Luego de una llamada a mi entrenador, y de confirmar que no iría por las puras, me dirigí a mi cuarto a ponerme la ropa que ya hace mucho había dejado de usar.

No me sorprendió ver mis zapatillas con polvo.
No me sorprendió que mi ropa tenga ese tufillo ha guardado que me suele dar alergia.
No me sorprendió encontrar mi rodillera con moho.

Era lo esperado.
Todos mis implementos me esperaban.
Ya me esperaban desde hace unos 6 meses.
Me esperaban desde que las usé por última vez.
Desde que las volví a desempolvar en la época universitaria.

Ayer fue extraño tomar el carro en un sentido que ya había olvidado.
Ayer fue raro abrir mi billetera para mostrar mi carnet universitario.
Ayer vi muchas caras nuevas.
Ayer sentí la universidad distinta.

Encontré muchos cambios.
Muchas cosas distintas y nuevas.
Y por primera vez me sentí ajena.
Me sentí extraña, casi una intrusa.

Pero todo cambió al ver el coliseo.
Todo cambio porque me sentí a gusto.
Todo cambio porque me sentí en mi zona, en mi barrio, en mi espacio.

Al pisar su suelo mi rostro se ilumino.
Al pisar su suelo mi sonrisa se expandió.
Al pisar su suelo mis pies se sintieron a gusto y solo esperaban para empezar a correr.

Ayer me sentí a gusto al regresar al deporte.
Ayer me reencontré con amigos que había dejado de lado,
Que había dejado en un segundo plano.
Pero que por suerte me recibieron con los brazos abiertos.

Fue genial el recibimiento.
Porque fue como si nunca lo hubiera dejado.
Como si solo un día antes hubiera entrenado.
Como si nada.

Me encanta el deporte.
Me encanta sentirme libre.
Saber que puedo vestir como me de la gana y no ser criticada por eso.
Saber que puedo gritar a todo pulmón y que nadie me dirá que me calle.
Saber que puedo correr y sudar, sin que me sienta incomoda.
Saber que puedo comportarme como una niña, sin miedo al que dirán.
Sin preocuparme por la edad.
Sin importarme si estoy enferma.

Ayer el entrenamiento llegó a su fin a las 9:30pm.
Y me sentí súper bien.
Me sentí muy a gusto.
Me sentí contenta.
Y me despedí con una promesa clara y directa: Volver.

martes, 3 de noviembre de 2009

Hoy es el día

Y llegó.
Tras un fin de semana con muchas actividades.
Tras un fin de semana de películas, deporte, caballos y comida.
Tras un lunes de trabajo.
Tras un lunes de llegar a mi casa temprano.
Llegó el día que, en cierta forma, he esperado.

El clima con solcito me anima,
y me provoca regresar a las canchas.
Hoy me espera mi pasión.
Hoy me espera, y creo que lo hace con los brazos abiertos.
Debo confesar que aún me atemoriza.

Yo aún tengo miedo.
Aún no puedo abrirle los brazos de la misma forma que lo hacía antes.
Aún no puedo, ni logro recuperar la confianza que le tenía.

Pero no es para poco,
esa vez me jugó una mala pasada,
esa vez me alejo de él, y yo no quería.
No quería y menos en ese momento.

Pero así fue.
Tal vez me puso una prueba.
Quizás buscaba descubrir cuanto podía gustarme.
O tal vez solo quería que yo demostrara a los demás lo fuerte que podía ser.

Mi cuerpo tal vez necesitaba un alto,
un descanso de tanto golpe,
de tanto entrenamiento,
de tanto desgaste físico.
Pero acaso era necesario que me lo haga saber de esa forma?
Era necesario que me haga sufrir de esa forma?

Ya fue,
ya pasó,
No le guardo rencor a nadie, ni a nada.
No me arrepiento de nada,
todo pasa por algo.

No soy resentida, o al menos no me dura para siempre.
Aprendí a perdonar,
aprendí a comprender,
aprendí a entender.

Hoy será como un nuevo inicio,
como si empezará de cero,
como si nunca lo hubiera practicado.

Pero el cariño será el mismo,
el afecto al deporte no ha disminuido,
mi pasión no ha cambiado.

Espérame

sábado, 31 de octubre de 2009

Martes

Estoy a poco de regresar a las canchas.
El martes un tablero y una pelota me esperan.
Mis zapatillas están con polvo.
Mi ropa deportiva casi ha pasado a ser mi pijama.

Debo confesar que no creí volver.
Debo confesar que, aunque me sigue encantando el deporte, no pensé jugarlo de nuevo.
Pero una parte de mi cuerpo necesita ser probada.
Una parte de mi cuerpo será puesta a prueba.

Regreso a las canchas por mi salud.
Regreso a las canchas para saber que a futuro no sufriré por el dolor.

Mi rodilla me volvió a jugar una mala pasada.
Decidió que debía hacerme acordar aquel día.
Aquel día que la herí.
Aquel día que la odie.
Aquel día que prefiero olvidar.

Nunca conté cómo me lesioné.
No lo hice porque traía consigo mucho dolor.
Traía consigo el herir a terceras personas, a las cuales no quería ni quiero afectar.
La historia ya pasó, hace casi un año.

Ahora solo espero que el dolor pare.
Solo espero que a futuro pueda hacer mi vida tranquila, sin temor a sentir lo mismo.
Sin temor a ponerme pantalones cortos y zapatillas para ir a correr.
Sin temor a meterme a un gym.
Sin temor al bajar de las combis.
Sin temor a nada.

El martes regreso a las canchas.
Y aunque no esté a su 100%, espero que mi rodilla no me juegue una mala pasada.
Pero espero que no sea por un solo día.

jueves, 29 de octubre de 2009

Sin título

No se exactamente que sea.
Si es mal humor
Si es aburrimiento
Si se debe a que estoy en el trabajo
Si es porque ya es jueves y no falta nada para el fin de semana
Si la gripe se lleva mis energias

Pero se que estoy desganada
No quiero llamar
No quiero hablar
No quiero caminar
No quiero moverme

Detesto sentirme así,
con ganas de gritar y desahogarme.
Detesto sentirme así,
sin ganas de actuar, ni de expresarme.
Detesto sentirme así como me siento.

Creo que es por culpa del resfrio.
Creo que es el culpable de esta falta de ánimo.
Creo que es el causante de mi evidente malestar.

No quiero sentirme así.
No quiero que me vean así
No quiero que me sientan así

No puedo evitarlo,
el malestar venció a mi organismo,
y se encarga de robarle las pocas energías que le quedaban.

Mañana es viernes al fin,
mañana acaba por fin la semana,
mañana el viernes se lleva consigo una larga semana
.........
pero también se llevará consigo esto que siento?
también se llevará consigo este estado de ánimo?
también se llevará mi desgano y me devolverá mi sentido del humor?

Me queda esperar que llegue el viernes.
me queda esperar que mañana todo sea distinto.
me queda esperar que mañana, aunque siga con gripe, todo sea como siempre.

Me ayuda escribir, me ayuda mucho.
Más me ayudará verte,
y por suerte no tengo que esperar al fin de semana,
hoy te veo. Falta poco. Te quiero

martes, 27 de octubre de 2009

Y lo fue...

Realmente fue un cumpleaños distinto.
Me divertí a más no poder el sábado.
Baile hasta el cansancio.
Estuvieron los que debían estar.
Disfruté de la presencia de cada uno.
Tomé lo justo y necesario.
Y quedé lo suficientemente cansada como para dormir hasta pasado el medio día del domingo.

Recibí regalos geniales.
Comí algo que no comía hace mucho tiempo.
La pasé junto a mi familia.
La pasé junto a mi amor.
Recibí muchos saludos por facebook (y me di el tiempo de agradecer a cada uno)
Recibí gratas llamadas.
Recibí mensajes de texto.
Recibí saludos también por el msn.
Encontré mensajes cumpleañeros en mi bandeja de entrada.
Recibí un agradable visita.

Realmente fue un cumpleaños distinto.
La pasé genial. Lo disfruté. Me divertí.

El día llegó a su fin, pero no lo olvidaré.
Toca continuar con la semana, solo que ahora con mis 20+5 años encima.

viernes, 23 de octubre de 2009

Un cumpleaños distinto

Este año será distinto.
Se que cumpliré 25 años, y que para muchos es sinonimo de empezar a envejecer cada vez más rápido.
Yo, al menos hasta ahora, no lo veo así.

Estoy a poco de responder a la pregunta: Cuántos años tienes?
Con: 25 años... y no me molesta.

Y a pesar de que muchos puedan decir que es "doloroso", o tal vez "traumático", este año, a diferencia de años pasados he decidido celebrarlo.

Y es que este año es especial, este año las cosas son distintas, este año estoy animada por celebrarlo.

Este año lo conocí.
Este año acabé la universidad.
Este año conseguí chamba
Este año conseguí otra chamba más
Este año convalidé mis prácticas.
Este año hice nuevas y buenas amistades.

Muchos motivos para celebrar los 25 años.
Muchos motivos para no sentirme mal por cumplirlos; y es que creo que esto de cumplir años a mi me sienta bien... aunque debo admitir que preferiría que las cosas buenas que me pasan ocurran sin la necesidad de aumentarle cifras a mi edad.

Este año, mi cumpleaños será distinto.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Pasas por…

Hace mucho tiempo que no me movilizaba tanto en combi. Es que vivía súper cerca de la universidad, tan cerca como para solo gastar china en el micro, tan cerca como para escuchar con las justas 4 o 5 canciones de mi reproductor de música, tan cerca como para salir a las 4pm cuando la clase era a esa hora.

Pero ahora las cosas cambiaron, ahora la combi ocupa 2 horas y media de mi día, cuando antes ocupaba a lo mucho media hora (eso era cuando hacia 2 viajes al día). Ahora la chamba me queda un poco lejos, y encima no hay un carro que me lleve directo.
Y por lo mismo que paro en combi, es que me gano con muchas cosas, anécdotas, que pueden alegrarme el día por lo cómicas que son, o darme un inicio lleno de bilis. Lo normal es que sea lo segundo. Por culpa del cobrador, por culpa del chofer, por culpa de los pasajeros, o por mi culpa.

Hoy, fue ambiguo. No sabía si reírme de la torpeza de dos pasajeras, o renegar por su indecisión y por demorar la combi.

Dos señoritas subieron a la combi cuando pasaba por la av. Cuba. Desde que subieron, saltaron los problemas, y es que mientras subían, le preguntaban al cobrador si iban por “x” ruta (yo estaba escuchando música, así que la verdad no se cual era su destino). El cobrador les dijo que no iba por ahí, y mientras la chica se bajaba, el chofer le gritaba: “las dejo a una cuadra”. Las chicas decidieron subir, y confiar en lo que les decía el chofer.

Cuando llegamos a la av. Arequipa es que empezó el dilema. Una de ellas decía que debían bajarse ahí. La otra decía que mejor se bajaban volteando.
El semáforo estaba en rojo, así que no había mucho problema con su discusión; pero llamó la atención de los demás pasajeros.

La chica de lentes tenía el monedero en su mano (es decir, ella pagaría el pasaje), y quería bajarse volteando. La otra amiga le decía: “ya apúrate, págale y baja”. Estaba evidentemente avergonzada por la indecisión de la chica de lentes.
Como les digo, no se cual era su destino, pero, de hecho era hacia las primeras cuadras de la av. Arequipa.

Toda esta conversación se dio en el tiempo que duraba el semáforo rojo, pero, obviamente debía cambiar en algún momento a verde. Y eso ocurrió, y ambas señoritas seguían en la combi, indecisas. La gente empezó a desesperarse un poco, y empezaron a dar consejos a las chicas, y un poco más a empujarlas para que se bajen.

La chica de lentes, no sacaba la plata para pagar, porque estaba más atenta por saber donde bajar.
Por suerte, luego de que por poco el semáforo volviera a cambiar a rojo, las chicas bajaron de la combi.
Al bajar pude ver como una de las chicas le decía a la amiga de lentes: “te pasas oie”; y es que evidentemente la chica de lentes le había hecho pasar una gran vergüenza.

Luego de eso me quedé pensando sobre la cantidad de anécdotas que uno puede tener en una combi, y de cómo fácilmente podrías crear un blog al respecto. Y luego de volar un rato sobre cómo se podría llamar el blog, y cual podría ser el primer post; llegué a mi destino, al ovalo de Miraflores, donde, como siempre, me bajo para tomar mi carro que me llevara a la chamba.

lunes, 12 de octubre de 2009

Semana variada, como en bodega

La semana que pasó ocurrieron muchas cosas. Tantas que no tuve ni tiempo para contarlas. Mi semana empezó con contratiempos, el día lunes. Me vi obligada a retirarme temprano de la chamba, para irme a la cato. El motivo? Pues un malestar en la garganta que me acompañaba ya casi una semana. Me fui al seguro pacífico que atienden en el servicio medico, en el segundo piso. El doctor me examinó, y luego de descartar que tuviera la porcina (porque ciertos síntomas me hacían hasta a mi pensar en eso), me dijo que mi problema era tanto a nivel traquea como laringe. Es decir, estaba más que mal. La solución más eficaz y rápida: inyección. Debido a que tenía que esperar una hora para que los de la farmacia me dieran las medicinas, aproveché en cobrar un cheque que tenía pendiente de la cepre. Luego me encontré con mi amigo Alberth, y conversamos unos 15 mint., porque luego iba a entrenar; así es que busqué a Carol, y junto con Fernando me acompañaron al servicio médico para que me pongan la inyección. Esta fue la peor parte del día, porque la inyección era de esas lechosas. Horrible. Aunque aún no entiendo por qué me reía (fácil de los nervios, que se yo), porque el dolor era realmente fuerte. Salí cojeando, y adolorida regresé a mi casa.

Al día siguiente, en la chamba, me quedé sin PC por más o menos 30 mint. Y es que el enchufe al cual estaba conectada voló. Bueno, no voló de la nada, el problema lo causó una laceadora de cabello y una chica con ansias de ser más lacea. Luego del susto, las risas y la preocupación de la laceada incompleta, mi oficina se convirtió en un “campo minado”, y es que estaba lleno de cables que salían en todas direcciones, generando que caminemos con la mayor cautela posible, porque al mínimo choque, TODO, se desconectaría (y dicho sea de paso, hasta el día de hoy seguimos igual)
Más tarde, me correspondía la segunda dosis de inyección. Ahora no salí temprano de la chamba, porque servicio médico de la pucp atiende hasta las 9:30pm, así que sobrado llegaba. La verdad que, de solo pensar en el dolor del día anterior, me hacían dudar en ir; pero bueno, no me quedaba otra opción; si quería curarme tenía que ir a soportar la segunda, y por suerte, última dosis. En esta ocasión el dolor fue mayor, o bueno, al menos eso es lo que me pareció. Tal vez iba predispuesta a sentir dolor por la experiencia del día anterior. Salí cojeando de nuevo, e intentando olvidar el dolor escuchando música. Me encontré con mi amiga Dolly, y juntas fuimos a saludar a mis niñas del basket, porque ya las tenía muy olvidadas. Fue una visita de médico, porque la verdad me sentía cansada y bueno, adolorida.

Llegó así el miércoles, y con él, las dudas en mi trabajo sobre si tendríamos feriado el día jueves. La duda saltaba ya que, en algún feriado anterior, mis compañeras si habían tenido que trabajar; y es que trabajamos en una organización que se relaciona con empresas tanto a nivel nacional como a nivel internacional, y como en el extranjero no celebran el combate de Angamos. Fue casi al final del día laboral que obtuvimos la buena noticia: el jueves si tendríamos feriado.
Me fui entonces contenta al teatro Peruano Japonés, porque mi enamorado tenía invitaciones para ver el preestreno de la obra Boeing, Boeing.

Ocupamos toda una hilera de asientos (8 personas), y es que, no fuimos los únicos. José Luis fue con su madre (porque era su cumpleaños), yo fui con mi madre (porque los pases eran dobles), Carol también fue con su madre (a ella le llegó la invitación a su casa, por ser cliente Premium de cable mágico) y por último, también fue Tato, y también fue con su madre (a él, a igual que José Luis, le llegó la invitación a su chamba).
Fue necesario mirar el calendario para descartar que estemos en mayo celebrando el día de la madre. Cuatro amigos de la universidad con sus respectivas madres en un mismo evento, no pasa todos los días.
Luego de reírnos por casi 2 horas con las locuras de Ricky Tosso y compañía, cada uno partió a su hogar y yo me fui con mi madre a comer una rica salchipapa en un lugar muy cerca a mi casa.

El jueves, nada me obligada a despertarme temprano. Lo normal es que a las 6:10am me despierte para ir a trabajar. Este jueves odie a mi organismo, porque decidió que a las 7am ya debía de estar despierto y alerta. A las 7am de un día feriado, yo estaba con los ojos mas abiertos que nunca, y aburrida. Vi mucha tele (cosa que no hago hace un buen tiempo), lavé un par de zapatillas y luego de un rico duchazo me metí a la cama. Por la tarde me llamó José Luis, y ofreció ir al cine, a lo que accedí sin dudarlo (estaba en casa aburrida, quería salir, y que mejor que hacerlo con él). El cine rebosaba de gente, aparentemente muchas otras personas estaban igual de aburridas en sus casas.
Luego de disfrutar de “Bastardos sin Gloria”, llegó el momento de regresar a casa para esperar el último día de la semana.


Llegó por fin el viernes, día en el que me fui a revisar la rodilla, y es que ya hace un par de semanas atrás que me duele. Fui al dibos, donde Chichi (fisioterapeuta al que solo se puede decir que es un mago, cura lo que sea); y la noticia que me dio no fue la mejor. Tendré que ir a al menos 10 sesiones, porque mi rodilla no está del todo bien. Además, tengo que meterme al gym para fortalecer la pierna porque sino el dolor no pasará y encima, bajar algunos kilos más.
Tanto José Luis como mi madre pegaron el grito en el cielo porque ellos afirman que ya estoy muy flacucha; yo pegué el grito en el cielo porque todo eso implicaba 20 soles por sesión más 50 soles de gym.
Pero bueno, luego de la no tan buena noticia, optamos con José Luis por animarnos y quitarnos al cine, y ver “A prueba de hombres”, una comedia en la que actúa el pata que sale en gigoló por accidente. La pela está graciosa, aunque no para ir a verla un fin de semana cuando cuesta más caro la entrada al cine.

Y así llegó a su fin la semana, para darle paso a los días más esperados: Sábado y Domingo.
Fue una semana con varias actividades, una semana diferente, una semana que no solo consistió en levantarme a las 6:10am para salir de mi casa a las 7am y llegar al trabajo a las 8am, trabajar hasta las 6pm, regresar a mi casa como a las 7:30pm, darme un duchazo, cenar algo y meterme a la cama a dormir a más tardar a las 10:30pm.

Esta semana se rompió la rutina.

lunes, 28 de septiembre de 2009

No quiero

La flojera invade mi cuerpo todos los lunes. No quiero levantarme, no quiero despegar mi cuerpo de mis sabanas calentitas. No quiero poner un pie fuera de la cama para ponerlo en la fría sandalia. No quiero salir de mi cuarto para meterme al baño y quitarme la cara de muerta.

No quiero regresar a mi cuarto para cambiarme. No quiero acercarme a la cocina a prepararme el desayuno (que solo es un café). No quiero guardar mis cosas en la cartera. No quiero tener que pensar que ropa ponerme.

No quiero terminar de cambiarme porque eso significa que la hora de partir de mi casa se acerca. No quiero apagar la tv ni la luz de mi cuarto, porque eso pasa cuando salgo de él camino a la puerta de mi casa.

No quiero tomar mis llaves, y mis pies quieren caminar en sentido contrario.
No quiero despedirme de mi madre porque eso implica que ahora si llegó el momento de salir.

Ya son casi las 7am y me toca salir. Son casi las 7am y debo irme cuanto antes al paradero para no llegar tarde al trabajo.

No quiero

sábado, 26 de septiembre de 2009

Carteras que duelen

Hoy fue una mañana más. Una mañana de levantarme temprano, para ir al trabajo. Aunque bueno, hoy tenía chance de dormir una horita más porque mi hora de ingreso los días sábados es a las 9am.
Tome la combi acostumbrada, que me llevaría al ovalo de Miraflores, donde hago conexión hacia mi chamba.

A cierta altura de mi camino logré conseguir asiento. El carro estaba con regular gente parada, y a lo lejos escuchaba al cobrador gritar: “avancen por favor, al fondo hay sitio. Colabore pues señorita”. No le prestaba atención, y me concentraba en la música que escuchaba.

En algún momento subió una señora, no muy mayor, y se paró cerca de mi asiento. Traía una gran cartera que parecía de piel de tigre, y, tal como hacemos las mujeres, la puso delante de ella.

Llegamos a la mitad de mi recorrido, y el carro empezó a correr como si lo persiguiera la policía. Yo no me hacía problemas, porque había salido algo tarde de casa y debía llegar al trabajo.

La señora con la cartera de tigre, empezaba a tambalearse por la velocidad que cada vez iba en aumento. El carro frenaba en seco, aceleraba de improviso, y tanto la gente parada como la sentada sufrían por los temerarios movimientos.

Yo veía cada vez más cerca de la señora y su cartera, y ya me disponía a pararme para darle mi asiento, puesto que la señora no aguantaba más el viaje (y para variar no había caballeros en la combi que le pudieran dar su asiento).

Cuando mi cabeza ya pensaba que era mejor darle mi asiento, el carro frenó en seco, y con la frenada, la cartera de tigre decidió empotrarse en mi ojo derecho. Fue un golpe seco directo al hueso de la parte inferior de mi ojo derecho, justo con la punta de la cartera, que, lamentablemente no era de un material suave.

No hice otra cosa que cerrar el ojo, y llevarme la mano a la cara. Me dolía, y las lágrimas no tardaron en salir. No es que empezara a llorar, solo brotaron lagrimas ya que tengo la vista sensible (no puede entrarme nada al ojo porque me lagrimea). Escuché a la señora decir: ay perdón!... y sentía que me tocaba la cabeza en evidente arrepentimiento y preocupación. Yo no decía nada, solo estaba con la cabeza abajo, y seguía tocándome el ojo.
Saque mi espejo y me mire en él, rogando por no ver un gran golpe o herida. Por suerte, mis ruegos fueron escuchados, y mi ojo estaba intacto, algo rojo, pero intacto.

Solo unos minutos después del golpe la señora se bajó, y escuchaba que le decía a alguien lo que había pasado. A mi no me interesaba, solo me preocupaba que, aquel golpe con la cartera de tigre, no traiga secuelas que luego hagan pensar que soy una mujer maltratada.

Ya son casi las 10am, a poco menos de dos horas del golpe, y el dolor aún me acompaña. Esperemos que durante el resto del día decida por fin dejarme.

martes, 22 de septiembre de 2009

A los nacidos entre 1975 y 1989 y un poquito antes también

Este post nace a raíz de un mail que me llegó el día de hoy y me hizo recordar muchas cosas. Está un poco editado, pero, lo básico está. El mail lo recibí de Alejo, y realmente me agradó. Vamos a recordar…

- Somos la última generación que aprendió a jugar en la calle y en los recreos del colegio a las canicas (personalmente solo me gustaban los colores), al trompo, a las escondidas, al mundo, al elástico, a los jaxes, y a los policías y ladrones (yo jugaba cuando paraba en la casa de mi abuelita, y nos dividíamos en hombres y mujeres… y las mujeres siempre perdíamos ¬¬), somos la primera que hemos jugado videojuegos como pimball (0.30 el rin), atari y súper Nintendo (jugando mario!), jugamos el tetris, top gear.

- Fuimos los últimos en grabar canciones de la radio en casettes y los primeros en usar walkman y el chat. (MIRC)

- Vimos Salvado por la Campana y Los años maravillosos (ahora los pasan como enlatados, durante la madrugada). Lloramos con Carrusel (viendo a Cirilo decir: no, yo decía nomás), y nos moríamos si no llegábamos a ver Nubeluz (y peor aun, moríamos si no íbamos al programa al menos una vez, era todo un reto lograr entrar).

- Somos la Generación de Hola Los Magnificos, Miami Vice, los Thunder Cats, los Transformers, He-Man, Calabozos y Dragones, las Tortugas Ninja, Looney Tonnes, Supercampeones, Los caballeros del zodiaco, de los pitufos, La Pantera Rosa , Los Picapiedras, el pájaro loco; y también Candy (quien sufría junto a miles de niñas por no estar con Anthony).

- Los que crecieron escuchando a Queen, Soda, Madonna, Metalica, Kiss, Michael Jackson y Guns ´N Roses. También estaban las Azúcar Moreno, Magneto y los New Kids on the block.

- Nos emocionamos con Superman, ET, Volver al futuro (1-2 y 3), FootLose o Indiana Jones.

- Viajábamos en autos sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bag.

- Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas y codos. Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos a esta cuando se encendían las luces.

- No había Móviles. Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila o bolsón que rara vez tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ruedas!!! Comíamos dulces y tomábamos bebidas, pero no éramos obesos.

- No tuvimos PlayStation 4, ni 1000 canales de televisión, ni pantallas planas, sonido sunround, mp3s, ipods, computadores e Internet, pero nos las ingeniábamos para pasarla

- Bebíamos agua directamente del caño, sin miedo a enfermarnos, y nunca escuchamos sobre el calentamiento global.

- Cortejábamos a nuestras amiguitas jugando a la botella borracha o al verdad o castigo, o también enviando cartitas; no en un chat diciendo :) xD

- Bailábamos siempre con alguna distancia de la pareja, y disfrutábamos de las fiestas con luces, cortadora y humo.


- Viajábamos en combi, siendo escolares, pagando entre 0.30 a 0.50 centavos.

- Disfrutamos del sublime en su bolsa de papel manteca (de mayor tamaño y con más maní); de las coronita de mayor tamaño y mucho mejor sabor; del original Sorrento (de mejor sabor y tamaño)

- No necesitábamos cerrar toda nuestra cuadra con rejas.

Y así, mil y un cosas más que hemos disfrutado durante una de las mejores épocas, y que nos envidien por eso. Nadie tendrá una niñez como la nuestra.
Dense un tiempo para recordar y demuestren a las actuales generaciones, de todo lo que se perdieron, y de todo lo que nosotros si logramos disfrutar.

(Los dejo con un video como para que sigan recordando)


viernes, 18 de septiembre de 2009

80 soles

Luego de trabajar 4 largos años en CEPREPUC (bajo firma de contrato), llegó el momento de dar un paso al lado y decir: gracias por todo, toca seguir mi camino.
Conseguí una chamba mejor pagada y acorde a mi carrera, por lo que no dude en presentar mi carta de renuncia.

Como nunca había renunciado a ninguna chamba, pedí ayuda a mi madre para redactar la carta. La presenté y me enteré que me correspondía una liquidación por los años de trabajo. Tomé muy favorablemente esto (quién no), me pareció lo mínimo que podía hacer la cato.

Luego de cartas choteadas porque tenían errores, por fin salió mi renuncia y con ella la liquidación.

Ya que mi papá trabaja en la cato, me dijo que me averiguaría cuándo ya estaría la liquidación para poder ir a cobrarla, y por cuánto sería.

Yo calculé: “la cato es media tacaña, que me den 50 soles por cada año que trabajé bajo contrato con ellos, estará bien. Serían 200 soles maso. Algo es algo.”

Grande fue mi sorpresa cuando mi padre llegó un día y me dijo: ah, ya salió tu liquidación………

(Se imaginan cuál fue el monto que me dijo? Calculen, fueron 4 años de trabajo, con un ingreso promedio de 300 soles mensuales. Cuánto esperarían?)

……. Es de 80 soles, me dijo.
Lo miré esperando que riera y me diga: nah, una broma, es de 200 soles. Pero mi sorpresa fue mayor al notar que hablaba muy en serio.

80 soles!!?? Solo 80 soles!!?? Por 80 soles tendré que pedir permiso en la chamba para salir temprano y cobrar eso? (porque no lo puede cobrar otra persona a menos que sea con carta notarial).
Así que no me quedaba otra que pedir permiso en la chamba, porque no iba a dejar que la cato se quede con esa plata. Así sean 20 soles.

Por suerte logré el permiso para salir temprano. Así que hoy a las 4pm me voy rumbo a la cato a cobrar mis 80 NUEVOS SOLES.

jueves, 17 de septiembre de 2009

1.20 (Con escenas editadas)

Lima 14 de setiembre del 2009
Hora: 7:20am aproximadamente
Lugar: calles de Lima, ruta Pueblo Libre – Miraflores. En una combi.

Cobrador: a ver pasajes, pasajes

Diana busca en el monedero y saca 1 sol

Cobrador: a ver pasajes

Diana le entrega 1 sol al cobrador con la esperanza que no le diga nada, sino, estaba dispuesta a pagarle los 0.20 centavos, que era consciente faltaban.

Cobrador: a donde va?

Diana: arequipa

Cobrador: que cuadra?

Diana: hasta el ovalo

Cobrador: 1.40 es hasta el ovalo

Diana: q? 1.40? no te voy a pagar 1.40. A lo mucho 1.20

Cobrador: 1.40 es hasta el ovalo pues. 1.20? no, no, 1.40?

Diana terca y fiel a su estilo (además que sabia que no era justo pagar 1.40): yo no te voy a pagar 1.40 hasta el ovalo de Miraflores. A lo mucho 1.20

Cobrador: y porque me das 1 sol? 1.40 es el pasaje

Diana: yo no te voy a pagar 1.40. Te doy 1.20 a lo mucho.

El cobrador se va requintando.
Diana no le hace caso y sigue escuchando música.

Cuadras mas adelante, se sube un sujeto evidentemente ebrio. Se paró junto a la puerta de la combi, y le empezaba a hablar al cobrador. La verdad no se que le decía porque yo estaba con los audífonos puestos, pero lo veía reírse. En sus intentos por hablar con el cobrador empujaba a otra mujer, quien incomoda, solo atinaba a empujarlo de vuelta (en vez de cambiar de lugar). Con las justas se podía mantener en pie, incluso cuando iba a pagar se le cayo la billetera y el cobrador se la tuvo que recoger porque sino el borrachín se caía.

Más adelante, el auto frena, el sujeto se tambalea y me golpea el brazo. Como el hombre estaba ebrio, preferí no decir nada y solo cambiarme de lugar. (Evidentemente fastidiada). Todos en la combi notaban el estado del hombre, pero nadie decía nada.

Luego de algunos minutos logré sentarme y como sabía que el cobrador me iba a cobrar el pasaje, empecé a cranear alguna coartada. Miré al borracho, aún parado al costado del cobrador, que le hablaba y se reía. El cobrador no decía nada, solo le seguía el juego, y ni lo miraba. Pensé, y me di cuenta que tenía mi coartada perfecta.


Minutos después, y yo ya sentada, se me acerca el cobrador con actitud matonesca

Cobrador: su pasaje

Diana: ya te pague

Cobrador: me pago 1 sol, es 1.40

Diana y ya con la coartada pensada le responde: cuando se baje ese señor de ahí (señalando al borracho) me bajo. Me ha caído encima y me golpeo todo el brazo, por eso me vine para acá. Osea, encima que dejas subir a un borracho quieres que te pague 1.40?

Cobrador: acaso yo tengo la culpa? Está ahí tranquilo. Está borracho pues, yo que voy a hacer?

Diana: como que no tienes la culpa? Quien lo dejo subir? Es tu carro y tú lo dejaste subir.

El cobrador notó que mi coartada era precisa. Pero insistió una vez más.

Cobrador: 1.40 es el pasaje.

Diana: ya te dije que no te voy a pagar 1.40, te doy 1.20, no te doy mas (conmigo no se iba a hacer el machito)

Cobrador: (asadazo) ya, ya, dame pues

Diana para evitar problemas, saca 0.50 centavos de la billetera y se la da. Recibo mi vuelto, sin renegar ni decir nada, tranquila escuchando música.

Mientras tanto el borrachito se sentó cuadras antes de llegar al ovalo, en el asiento reservado. Su paradero? Pues no lo se, probablemente barranco.


Me bajé en mi destino acostumbrado tranquila, porque, en cierta forma, me salí con la mía ;)

martes, 15 de septiembre de 2009

1.20

Lima 14 de setiembre del 2009
Hora: 7:20am aproximadamente
Lugar: calles de Lima, ruta Pueblo Libre – Miraflores. En una combi.

Cobrador: a ver pasajes, pasajes

Diana busca en el monedero y saca 1 sol

Cobrador: a ver pasajes

Diana le entrega 1 sol al cobrador con la esperanza que no le diga nada, sino, estaba dispuesta a pagarle los 0.20 centavos, que era consciente faltaban.

Cobrador: a donde va?

Diana: arequipa

Cobrador: que cuadra?

Diana: hasta el ovalo

Cobrador: 1.40 es hasta el ovalo

Diana: q? 1.40? no te voy a pagar 1.40. A lo mucho 1.20

Cobrador: 1.40 es hasta el ovalo pues. 1.20? no, no, 1.40?

Diana terca y fiel a su estilo (además que sabia que no era justo pagar 1.40): yo no te voy a pagar 1.40 hasta el ovalo de Miraflores. A lo mucho 1.20

Cobrador: y porque me das 1 sol? 1.40 es el pasaje

Diana: yo no te voy a pagar 1.40. Te doy 1.20 a lo mucho.

El cobrador se va requintando.
Diana no le hace caso y sigue escuchando música.

Cuadras mas adelante, se sube un sujeto evidentemente ebrio. Con las justas se podía mantener en pie, y en un momento que el auto frena, el sujeto se tambalea y me golpea. Como el hombre estaba ebrio, preferí no decir nada y solo cambiarme de lugar.

Minutos después, y yo ya sentada, se me acerca el cobrador con actitud matonesca

Cobrador: su pasaje

Diana: ya te pague

Cobrador: me pago 1 sol, es 1.40

Diana: ya te dije que no te voy a pagar 1.40, te doy 1.20, no te doy mas (conmigo no se iba a hacer el machito)

Cobrador: (asadazo) ya, ya, dame pues

Diana para evitar problemas, saca 0.50 centavos de la billetera y se la da. Recibo mi vuelto, sin renegar ni decir nada, tranquila escuchando música.
Me bajé en mi destino acostumbrado tranquila, porque, en cierta forma, me salí con la mía ;)

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Hoy

Hoy me levanté con ganas de gritar. Con ganas de desfogar. Hoy solo quería gritar; gritar hasta que mis pulmones digan basta, gritar hasta quedarme sin aliento, gritar hasta que mi alma no aguante más y quiera salir de mi cuerpo.

Hoy es un día frío, la mañana helada solo me desanima. Solo hace que no quiera hacer nada. Hace que prefiera estar en mi casa haciendo nada. Hace que desee estar a su lado. Hace que intente pensar que ya terminarán las largas horas de trabajo. Pero también hace que entienda que mañana todo será igual.

Hoy mis manos están más frías que nunca. Hoy mi cuerpo no se siente bien. Y aunque intente despertarlo, no logro conseguirlo. Hoy mis pies están heridos, y solo desean descansar de largas caminatas y zapatos incómodos. Hoy mis labios no quieren abrirse, no quieren decir más palabras, no quieren separarse el uno del otro. Hoy mis orejas no quieren oír más palabras, más comentarios, más ideas. Hoy mis orejas solo aceptan música, solo aceptan frases de cariño, solo aceptan tu voz.

Hoy mi mente no esta conmigo, hoy mi mente ha decidido tomarse unas vacaciones y abandonarme y dejarme a la deriva. Hoy mi mente no me ayudará, y aunque la necesito, tal vez hoy está bien no tenerla conmigo. Tal vez sea lo mejor, tal vez eso me ayude en algo.

Hoy mis sentidos no están alertas, hoy mis sentidos están sensibles, distraídos, distantes. Y aunque intente reanimarlos, no logro conseguirlo. Hoy mis sentidos seguirán en el mismo estado todo el día, porque, la verdad no pongo ningún esfuerzo en despertarlos.

Hoy solo espero que llegue el final del día. Hoy solo espero salir de aquí, subirme al carro para irme a mi casa, bañarme, y esperar que el cabello se seque para poder acostarme. Hoy solo espero que termine el día. Hoy solo espero poder decir: “hasta mañana”.

Hoy me levanté con ganas de gritar, y aunque siga con ganas de hacerlo, se que eso no pasará.
(los dejo con un video, que simplemente se me ocurrió cuando escribia este post)

miércoles, 2 de septiembre de 2009

La estafa maestra

Cuando empiezas la búsqueda de un trabajo te das cuenta de muchas cosas. Te das cuenta que los avisos muchas veces no son del todo claros. Te das cuenta que no suelen decir cuáles serían tus funciones. Te das cuenta que no dicen cuánto te pagarán y mucho menos cuál será tu horario de trabajo.
Pero bueno, como buscas chamba, igual postulas, te la juegas.

Al llegar a la entrevista empiezas a descubrir muchas cosas. En primer lugar, sueles descubrir recién sobre cuál era la empresa, y es que cuando te llamaron, te dijeron toda la información en 5 segundos y con las justas lograste tomar nota de la dirección.
Luego descubres que cuando te dicen: sueldo a tratar… es que te pagarán el básico (y eso), te das cuenta que el horario de trabajo es de lunes a sábado de 8am a 7pm con 30 minutos de refrigerio.

Te das cuenta que el puesto al que postulaste había sido maquillado. Tú leíste: Ejecutiva de ventas. Traducido: te vestirás bonito y venderás sino no te pagamos.

Descubres que decía: EXCELENTE PRESENCIA, porque lo que pretenden que hagas es pararte en un grifo con una enorme sonrisa y vender gaseosa.

Te enteras que la única forma de que te paguen aunque sea el mínimo, debes vender 10 000 dólares en gaseosas por cada mes.

Te encuentras a un empleador florero, que te dice que de hecho es posible, que de todas maneras puedes lograr tus metas, que solo debes ponerte la camiseta, trabajar mil horas y si es necesario comprar tú las gaseosas.

Te enteras que tu chamba queda al otro lado del mundo, y que será necesario tomar 4 carros para llegar, pero tus jefes te dicen que no te pagaran nada porque eres practicante.

Vas pensando que postulas al área de marketing y terminan diciéndote que vas a vender lotes, y que debes usar el “marketing” para lograr vendes: marketeate pues hija!

Y así, mil y un más golpes de realidad. Mil y un realidades que te demuestran que debes de preguntar bien antes de tirarte de cabeza a una piscina vacía. Mil y un situaciones que te permiten crecer como persona. Mil y un casos que te sirven para que no exista una próxima vez.

jueves, 20 de agosto de 2009

Video II

Como les dije, aca va la segunda parte de los videos. Cinco videos más para que los disfruten. De nuevo les digo, que no están en ningun orden específico.
  • Oasis - Champagne Supernova

  • Madonna - Frozen



  • Fatboy Slim - Praise you

  • A-ha - Take on me

  • Coldplay - Life In Technicolor II

miércoles, 19 de agosto de 2009

Videos I

Hace poco tuve la complicada tarea de seleccionar los mejores videos musicales de todos los tiempos. No saben lo complicado que fue. Tenía que hacerlo en máximo 400 palabras, lo que complicaba aún más mi tarea. Decidí que lo mejor era hacer una pequeña selección de 10 videos, que consideré eran las mejores. De hecho se que faltan mas, pero bueno, por lo limitado de la cantidad de palabras, no pude hacer más. Me gustaría compartir con ustedes los videos, de paso que recuerdan, y si quieren, dicen cuales más agregarían =) disfruten los videos.
Ah, por cierto, los videos no estan en ningún orden específico.

Los dejo con 5 videos, y en el proximo post coloco los 5 restantes
.
  • Michael Jackson - Thriller

  • Jamiroquai - Virtual insanity

  • Korn - Falling Away from me

  • Queen - Bohemian rhapsody


  • Aerosmith - Crazy


viernes, 14 de agosto de 2009

Cucaracha

Hace algunos años, descansaba en el cuarto de mi madre. Mi papá aún no llegaba de la chamba y mi hermano estaba en su cuarto. Ya era tarde, así que decidimos salir a cenar. Todo estaba oscuro, pero recuerdo haber visto un punto más negro en el techo. Una oscuridad intensa que llamó inmediatamente mi atención. Prendí la luz del comedor, sin dejar de mirar esa extraña negrura. Al encenderse la luz, vi que esa cosa negra, era una INMENSA cucaracha. Yo no soy para nada fanática de estos bichos, asquerosos. Y solo pensar que podía ser voladora, me aterraba. Mi madre por su parte, le tiene pánico a estos bichos. Así que solo atinó a meterse corriendo a la cocina y llamar a mi hermano. Yo seguí sus pasos, y me reía de los nervios. Mi hermano salió, preocupado y algo asustado preguntándose qué diablos pasaba.

Mi madre le pidió a mi hermano que por favor se haga cargo del visitante, no sin antes pedirme a mí que cierre todas las puertas de los cuartos –claro como si la cucaracha no pudiera meterse por debajo de la puerta. En fin, le hice caso, y luego de cerrar las puertas, volví a meterme corriendo a la cocina. Mi hermano en el comedor, estaba armado: una escoba en la mano derecho y un zapato en la izquierda fueron sus aliados para la batalla. Así que se acerco al visitante, dispuesto a terminar en un instante con el bicho y poder irse a su cuarto de nuevo a descansar. Mientras tanto, dos cabezas se asomaban por la cocina; mi madre y yo nos asomábamos tímidamente por la puerta.

Entonces mi hermano se dispuso a atacar, y escuchamos un PUM!, mi madre pego el grito en el cielo, peor que cuando ve películas de terror. Según nos dice, grito porque pensó que la cucaracha había empezado a volar. La realidad, era que había caído muerta por culpa del golpe de mi hermano.
Nunca supimos de dónde salió, cómo entró a mi casa, cómo llegó al techo y mucho menos, si era voladora. Solo sé que estoy contenta de no haber tenido que averiguarlo.

(los dejo con un video que recordé mientras escribía este post)

miércoles, 12 de agosto de 2009

Amen

No me considero una persona atea, sin embargo, no voy a misa todos los domingos, no rezo en las noches, ni rezo antes de ingerir alimentos. La última misa a la que fui, fue el viernes que pasó, y no precisamente porque me antojara. El viernes la misa fue por mis abues, que si eran súper católicos. Me sentí fuera de lugar, y me aburrí.
Sé que tengo que decir en cada parte de la misa: este es el sacramento de nuestra fe… anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven señor Jesús. Se cuando debo persignarme. Sé cuando debo arrodillarme, aunque también se que no estoy obligada a hacerlo. Sé que cuando toca el momento de dar la paz, debo hacer un giro de 360 grados y saludar a todos a mi alrededor, aunque me den miedo. Sé que si no me he confesado, sería fresco de mi parte ir a comulgar. Y es que no por las puras estudié durante 11 años de mi vida en un colegio religioso, en donde hacían misa hasta por el cumple del vigilante.
Igual mantengo cierta de la carga religiosa, recibida por tantos años. Por ejemplo, me persigno al salir de mi casa, sobre todo cuando se va a quedar sola; me persigno cuando paso por la imagen de san Martín de Porres que está en la puerta del mercado; tengo la imagen de la virgen María en mi cuarto (aunque esta la puso mi madre).

La primera comunión la hice, porque en el colegio me obligaron. No por nada mi colegio era de monjas, y si alguna se negaba a hacerlo, sería “mal vista”. Nos preparamos en una iglesia cercana al cole. Teníamos que ir los domingos, a la catequesis. Y luego de no sé cuánto tiempo, llegó el día de la primera comunión. Todas de blanco, angelicales, virginales, entramos a la iglesia en fila india, con las manos juntas, como rezando. Y luego de escuchar la misa, nos fuimos a tomar un desayuno que había organizado el cole. Al salón solo entrabamos las alumnas, algunas profes y el fotógrafo. Todos los papas tenían que esperar afuera, mirando por las ventanas. En el desayuno, intercambiamos las famosas estampitas, o algo así como recuerdos. Debías tener todos, parecía que intentábamos completar un álbum de figuritas.

Y luego de comer, conversar, tomarnos fotos e intercambiar estampitas, cada una se fue con su familia. Ese día parecía mi cumpleaños, todos me saludaban y felicitaban; e incluso algunos me daban regalos.
Pero bueno, no sentí nada especial la verdad. Es decir, no sentí que haya madurado, ni crecido, ni nada parecido.

Creo que esos sentimientos hicieron que, ya cuando estaba en secundaria, “lista” para la confirmación, me rechazara a hacerla. Sentí que en ese momento tenía cosas más importantes por hacer, que ir a las charlas que eran los días sábados. Pensé que lo haría después, “más adelante” decía yo. Pero, bueno, ya han pasado varios años desde que mi “más adelante” salió de mis labios. Igual, se que tarde o temprano lo haré, quizás cuando me case.
Quién sabe…

sábado, 8 de agosto de 2009

Sopa de caracol

Cuando estaba en el cole, durante los años de primaria, siempre hacíamos actuaciones por lo que sea. Y es que éramos pequeñas, osea, adorables; es decir, los profesores consideraban que era “tierno” hacernos bailar, para hacer que nuestros papás estén contentos (cosa que así no renegaban tanto al pagar las boletas). Pero bueno, yo cursaba, creo que el 3ero o 4to de primaria, y evidentemente, ese año no fue la excepción. Ese año, en una de las tantas actuaciones de las cuales participábamos obligadas, nos hicieron bailar una canción que estaba, por así decirlo, de moda, en aquel momento.

La cosa es que, nos sacaban a ensayar a cada rato. En hora de matemáticas, en hora de literatura, en hora de biología… siempre nos sacaban para ensayar.
Comprenderán que para mí era realmente agradable la idea de faltar a clases, así que, cada vez que nos decían: ensayo, yo me ponía de pie al toque y salía contenta.
Pero aquel día, algo extraño paso. No nos habían avisado a qué hora ensayaríamos ese día. Pero la profesora nos hizo parar, todas mis compañeras se pusieron en pie, y yo las seguí, con una sonrisa en el rostro.

Lo raro era ver a algunas de mis amigas con rostros asustados (al igual que la profe). Pero bueno, yo seguía la fila, y pensaba los pasos, para no equivocarme en el ensayo. Al salir del salón, todo fue más confuso aún. Mi salón no era el único que salía. Vi como todos los demás salones salían rápidamente, y cada una con el rostro mas preocupado que la otra. Bueno, no le presté importancia, porque tal vez sería un ensayo general o algo así.

La cosa es que la profesora nos llevo así la puerta de salida del colegio, eso ya me hizo dudar aún más de lo que pasaba. Seguía mirando a los lados, y ya sospechaba que no iríamos a ensayar.
Salimos del colegio, y vi a mi abuela afuera (ella vivía frente a mi colegio) con rostro muy preocupado, se me acercó rápidamente y me dijo: estas bien?. Ya eso fue más extraño, así que solo la miré y le aseguré que sí, que me encontraba bien.

Tienen idea de lo que había pasado? Pues bueno, aparentemente, ese día, a la hora de mi supuesto ensayo de “sopa de caracol”, se había producido un fuerte temblor. Temblor que, no sé por qué, no sentí en lo más mínimo.
Poco tiempo después presentamos nuestro acto, y por suerte, ya sin temblores de por medio.

(los dejo con la canción que da título a este post)


miércoles, 5 de agosto de 2009

327

327 es el número de contactos que tengo en el MSN

Los 327 están divididos en 8 grupos

82 pertenecen al grupo denominado basket. Ahí tengo a toda la gente que jugó conmigo, o que conocí en este mundo basketbolero.

43 pertenecen al grupo denominado Colegio. En él están todas mis amigas del cole, todas las hijas de Cristo Rey.

15 son del grupo Compañeros de trabajo. Ahí básicamente esta la gente de la cepre (mi actual y única chamba estable)

96 (el grupo más numeroso) es el dedicado a Comunica. Toda la gente que conozco o conocí durante el tiempo de estudios en facultad pertenecen a este grupo.

9 son los contactos que tengo de mis familiares. Mi hermano, mi madre, primas y primos y tías

41 pertenecen al grupo Universidad. En el tengo a la gente que conocí en generales letras, o en algún otro lugar, que son de la cato.

7 son del grupo Otros contactos. Gente que agregué, o me agregó, y no tengo idea de quién son.

34, por último, pertenecen al grupo amigos. En este grupo están las personas que no pertenecen a ninguno de los grupos anteriores.

De los 327 contactos, 3 los bloquee, por algún motivo… no recuerdo cual, pero mejor los dejo bloqueados.

De los 327 contactos, probablemente la mitad nunca se conecte. Es más, es probable que ese ya no sea su correo.

Y, de estos 327 contactos, solo converso seguido con más o menos 22 personas. ¿Extraño? La verdad no creo, pues sospecho que a muchos les pasa lo mismo.

martes, 4 de agosto de 2009

Día

El despertar fue abrupto. De un sobresalto se sentó en la cama. Su corazón acelerado, y el sudor en la frente reflejaban el temor que sentía. Miró a su alrededor, y aún la habitación estaba oscura. Volteo a mirar el reloj, y notó que eran las 5am.

Tardó un poco en relajarse. Al parecer el sueño de aquella vez fue intenso. Decidió que lo mejor era ponerse en pie, y dirigirse al baño. Se levantó con dificultad, puso los pies en el piso, lentamente, y con miedo. Se acercó a su puerta, la abrió, y se metió al baño casi corriendo. La oscuridad de la casa la intimidaba.

Prendió la luz, y se acercó a la ducha, y casi temblando, jalo la cortina. Sabía que era tonto, pero, algo la obligaba a hacerlo. Luego de ver que detrás de la cortina no había más que la ducha en la que se bañaba todos los días, se fue a lavar la cara. Cuando salió del baño, la rutina fue la misma: salió corriendo, y se interno en su cuarto más rápido que volando. Se sentó en su cama, ya sin sueño. Miro el reloj, y eran ya las 6am. ¿Tanto se había demorado acaso en el baño? Se recostó, se tapó, y cerró los ojos. Pero no tenía sueño, solo lo hizo por inercia. Empezó a pensar en lo que debía hacer ese día. Era lunes, así que debía ir a trabajar, y luego a la universidad. “¿eso es todo?”, pensó. Decidió que haría su día más ameno. Cogió el celular, y miró la agenda de contactos. Hizo una lista de 10 personas a las que llamaría y planeó el discurso que daría.

Su cuarto aún estaba oscuro, y seguía pensando que decirle a sus amigos para convencerlos de hacer algo nuevo, algo distinto, algo novedoso. Pero, aunque pensaba y pensaba, no se le ocurría nada. Y eso la frustraba, eso no la dejaba descansar, no la dejaba recuperar el sueño.
Miró de reojo de nuevo el reloj, y ya eran las 7am. Ese día tenía clases a las 8am, pero se sentía muy cansada. Luego de discutir consigo misma, decidió que ese día no iría a clases, y que mejor se quedaría en casa. Cerró los ojos, y busco conciliar el sueño. Solo necesitaba una hora más de descanso, para sentirse bien. No recuerda que pasó después, pero al abrir los ojos, ya eran las 12 del medio día. Había perdido medio día durmiendo! Y se sentía mucho más cansada, sin ganas de hacer nada. Cogió el celular, llamó a la chamba, y se reportó enferma.

Su cuarto aún estaba oscuro, el invierno era más crudo que otros, y el sol no brillaba en la ciudad hacia muchos días. Y eso la hacía sentir más cansada, aburrida, y sin ganas de hacer nada. Se alegró de no haber llamado a ninguno de sus amigos para hacer algo. Se sintió bien de saber que ese día no tenía planes. Solo quería quedarse en casa, y hacer nada. Sentarse frente a la pc; ver tv; escuchar música; leer; dormir.

Cuando se dio cuenta, ya eran las 2pm, y no había puesto ni un pie fuera de su cama. Su estomago rugía porque necesitaba alimento; pero algo la asustaba, algo la ponía nerviosa. Recordó que tuvo un sueño horrible aquella noche, y tenía miedo de ponerse en pie. Y aunque intentaba recordar exactamente qué había pasado en aquel sueño, no podía. Solo sabía que la atemorizaba. De un salto salió de su cama, y prendió cuanto electrodoméstico pudo. Tv, pc, radio… todo prendido, haciendo bulla, para sentirse acompañada.

Volvió a mirar el reloj y ya eran las 3pm. Seguía sin salir del cuarto, se había sentado en la computadora, y mientras escuchaba música, intentaba recordar lo terrorífico que pudo ser aquel sueño para que le impida salir de su cuarto a pesar de ser tan tarde.
Pero bueno, ya eran las 5pm, no había tomado desayuno, ni almorzado, y aunque no sentía hambre, sabía que eso no era saludable. Se armó de valor, y abrió la puerta de su cuarto. Se quedó parada un segundo, miro a los dos lados, y puso un pie afuera. Se dio cuenta que todo estaba bien, sin embargo regresó a su habitación. Se empezó a sentir muy cansada, y quería ir a su cama. Apagó la televisión, apagó la computadora, apagó la radio… y se recostó.
Y aunque se sentía cansada, no podía conciliar el sueño, porque su cabeza buscaba escarbar en sus recuerdos y saber por fin qué había soñado aquella noche. Su cuarto se tornaba poco a poco más oscuro que al inicio del día. Sintió que sus ojos le pesaban, que el frio la obligaba a cubrirse con las mantas, que el cansancio la hacía acurrucarse en su cama.

Y luego de algunos minutos, y sin saber la hora exacta, se quedó completamente dormida. Nunca supo que pasó en aquel sueño; nunca entendió por qué aquel día sintió tanto miedo; nunca comprendió por qué no tenía ganas de ver a nadie ese día. Lo que si sabía es que fue un día extraño. Uno de esos días que llegan cuando menos lo esperas, cuando menos lo quieres o tal vez cuando más lo necesitas.

Aquel día ella disfruto de su soledad… y se dio cuenta, que es algo que no le gusta del todo.

lunes, 3 de agosto de 2009

www.sebuscatrabajo.com

Hace poco menos de un mes egrese de la universidad, y la felicidad me invadió. No podía creer que por fin ese día había llegado. Salí a tonear, a pasear, me relaje… es decir, hice todo lo que no podía hacer en una misma semana. Pero esa felicidad se va apagando día a día, y es que salta un gran problema: no tengo chamba! Sé que no es fácil conseguir, pero también deben admitir que es frustrante no encontrar algo. Pero algo de TU carrera, algo que tenga relación con lo que por tantos años estudiaste. Algo que no implique limpiar pisos o entregar pedidos de comida (sin desprestigiar esas chambas), y es que no me mate estudiando tanto, para algo así.

Me aferro a frases como: ya saldrá algo… con fe, con fe… hay que tener paciencia… ya caerá algo… Pero con el paso de los días, mis frases se vuelven inútiles.
Yo se que algo tiene que aparecer, pero mientras tanto, me estreso.
He ido a algunas entrevistas de trabajo, pero hasta ahora, nada. He entrado a la bolsa de trabajo de la universidad, a universia, y a computrabajo.com; mande mi cv a diestra y siniestra; me llamaron para alguna que otra cosa, me chotearon para muchas. No puedo mandar a muchas otras, porque piden experiencia.
Me siento como esos pescadores que intenta capturar un pez en el mar oscuro de la costa verde; son varios, pero pocos los que logran pescar algo.

Pero bueno, no me queda otra opción que esperar; seguir bombardeando a las empresas con mi cv; seguir buscando, y pescando hasta que aunque sea un pejerrey pique.

Los dejo con una canción, que creo todos cantamos en algún momento a todo pulmón… seguiremos pensando lo mismo?


lunes, 27 de julio de 2009

Voto

Entré porque me pasaron el dato. Y aunque no me interesaba mucho, no se porque ahora lo veo relevante. Bueno, entre a un concurso, y como cualquiera, brotó de mi el interés por ganar. Soy competitiva, y por eso ahora busco obtener más votos.

La idea es esta, entra a esta web: http://20blogs.pe/vota-por-un-blog/

En la parte de Categoría, ponen: Blog personal

En dirección web colocan el link de este humilde blog: http://www.unblogmasnohacedao.blogspot.com/


Y luego ingresan su correo electrónico.
Un rato después les llegará un mail en el cual darán clic a un enlace para confirmar su voto. Sé que parece largo y tedioso, pero la verdad es al toque.


Bueno, a los que puedan hacerlo, les agradeceré, y a los que no… los molestaré igual por el MSN jaja.


Gracias =)

viernes, 24 de julio de 2009

Esperar

Detesto espera a la gente.

No importa quien sea, lo detesto.

Y más reniego cuando la otra persona lo sabe.

Cuando a pesar de saber que me pone de mal humor, parece que se empeñaran en hacerme renegar.

Para mí la hora peruana es una frescura.

Y la detesto.

Yo respeto el tiempo de los demás.

Yo me preocupo por si la otra persona estará esperando sola.

Y soy tolerante.

Bastante tolerante.

Pero hay cosas inevitables.

Y qué me queda: seguir esperando.

lunes, 20 de julio de 2009

Casito…

Durante el verano del 2008, y como muchos veranos, dedique parte de mi tiempo en entrenar.
Entrenaba en un cole, porque el entrenador de la univ, también era entrenador de ese cole.
Entonces, como mi entrenador vivía cerca a la cato, nos jalaba a mí y a otras chicas al colegio, cosa que así nadie tenía excusa para faltar al entrenamiento. Para esto, teníamos dos puntos de encuentro. Cuando íbamos todas las de la zona nos recogía en un punto en la av. La marina. Pero, había días que solo iba yo; esos días me esperaba en sucre.

Bueno, la cosa es que uno de esos días, yo estaba algo tarde, por lo que mi entrenador me llamó para conocer mi paradero. Yo ya estaba en la combi, camino al lugar de encuentro, y le informé de esto al contestar el cel.
Lo guardé, y minutos después llegué a la esquina en la que tenía que bajar. La mochila cayó sobre mi hombro y mientras bajaba sentí algo extraña en ella. Claro, todo esto paso en cuestión de segundos.
Ya había terminado de bajar, y un pata bajo justo detrás mio. Cuando pasé la mochila adelante para ver si me faltaba algo, noté que estaba abierta, y al buscar, mi cel no estaba. Miré automáticamente al pata quien caminaba todo campante, y –aun no sé cómo- lo agarré del brazo. Solo atinaba a decirle: dame mi celular!! No temblé ni un poquito, nada, me mostré firme.
Al pata creo que lo tomé de sorpresa porque no hacía nada. Solo atinaba a decir: yo no tengo nada.

Un rato después, caí en cuenta que mi entrenador me esperaba, pero, no se había dado cuenta de lo que pasaba. Así que lo miré y le dije: NO ME QUIERE DAR MI CELULAR!! Mi entrenador se bajó del carro, y yo seguía colgada del brazo del pata, que en ese momento, al sentirse acorralado, solo atinó a darme mi celular y decir: se te había caído, te lo iba a dar!
Entenderán la molestia y cólera por su frescura. El pata siguió su camino como si nada hubiera pasado. Nosotros nos subimos al carro, pasamos a su lado, lo miramos con cara de pocos amigos, y segundos después paso a nuestro lado una policía motorizada. Aún no sé por qué, pero saqué la cabeza, y le pasé la voz. Grave error!! La señorita nos hizo estacionar, para identificar al choro. Minutos después, estábamos en la comisaria, sentando la denuncia (obligados por los tombos) Así, y luego de 1 hora y media, creo, logramos salir de la comisaria, y logramos llegar al entrenamiento.

Pero, el resultado al menos fue positivo, y mi celular se quedó conmigo y el choro al menos paso 24 horas en la comisaria.

los dejó con el tema de ese verano)