martes, 30 de junio de 2009

Mundo paralelo

Abro un mundo paralelo y espero poder entrar pronto.

No pasa mucho para lograr ingresar.

No pasa mucho para que me involucre por completo.

Pero no me puedo quedar de por vida, y es necesario dejarlo.

Cierro el mundo paralelo, pero espero abrirlo pronto.

Abro mi mundo paralelo cuando puedo.
Abro mi mundo paralelo y lo disfruto unas veces más que otras.

Finaliza mi mundo paralelo pero no me preocupo, porque encuentro otro.

Toca entrar a un nuevo mundo paralelo: A leer otro libro se ha dicho.

domingo, 28 de junio de 2009

Alma

Paseando por un prado de sueños vive mi alma.
Y el prado se alimenta de ella.
Y el prado florece por ella.

Andando por un mundo de emociones pasean mis sentidos.
Y el mundo los acoge.
Y el mundo agradece su visita.

Caminando a paso firme por el cielo están mis ilusiones.
Y el cielo les da esperanza.
Y el cielo les da la mano.

Paseando, andando, caminando vive el mundo.
Paseando, andando, caminando pasa la vida.
Paseando, andando, caminando vivo día a día.

Pero solo contigo mis sueños, emociones e ilusiones tienen sentido
Por eso ahora paseo, ando y camino día a día, a tu lado.

miércoles, 17 de junio de 2009

Puntos

Cuando era niña, no sé qué edad tenía realmente, fácil 9; pasaba mucho tiempo en la casa de mis abuelitos paternos, después del colegio. Como mis papas chambeaban, nos dejaban con ellos toda la tarde.
Pero bueno, como cualquier niño a esa edad; con mi hermano buscábamos formas de distraernos y pasar el rato.
Así, un día, estábamos en uno de los cuartos de la casa de mis abues, y nos pusimos a jugar (como siempre)
El juego consistía en que debíamos dar vueltas en el sitio, y luego mantener el equilibrio. Lo sé, es tonto, pero, a esa edad juegas cualquier cosa y te diviertes.
Bueno, como yo era la mayor, le dije a mi hermanito que él empiece el juego.
Empezó a girar, y yo a animarlo para que siga. Nos reíamos y disfrutábamos del juego. Pero todo quedó en silencio de un momento a otro, y solo escuché un fuerte golpe, que obviamente llamó mi atención. Vi claramente cómo mi hermano golpeaba su cabeza contra la manija de un gran ropero. Me sorprendí y lo miré esperando una reacción.
Él se tomó la cabeza, y puso una evidente cara de dolor. Me asusté.
Me acerqué a mirarlo, y descubrí con sorpresa que su cabeza sangraba. Me quedé petrificada y dudé un segundo sobre qué hacer. Así que tomé la decisión. Agarré a mi hermano de los hombros y lo llevé al baño. Cerré la puerta, abrí el caño del lavamanos, y metí su cabeza debajo del chorro de agua.
La sangre no paraba de salir, ya parecía película de terror.
Yo estaba asustada por la imagen, y por lo que me dirían mis papas (castigo seguro, solo en eso podía pensar). Pero no podía dejar a mi hermano así, y tuve que llamar a mi abuelita que estaba abajo cocinando.

Se llevaron al toque a mi hermano a la clínica, y yo asustada me quedé en casa esperando por su regreso, y bueno, por mi –según yo- inminente castigo.
Cuando volvieron, mi hermano ya no sangraba y tenía un gran parche en la cabeza. Cuando pregunté me dijeron que había sido necesario hacerle un par de puntos porque el corte había sido profundo.

Por suerte, unos días después le retiraron los puntos, y nada paso más allá de un buen susto.

Y bueno a mí… no me castigaron.

sábado, 13 de junio de 2009

El culpable

Bueno, hace mucho que no escribo. Y es que, dejar de hacerlo por casi una semana, es bastante realmente, tomando en cuenta que antes lo hacía casi a diario. Pero, todo es por culpa de alguien… o bueno, de algo mejor dicho.

Hace más o menos, el mismo tiempo que he dejado de escribir, empecé a jugar en el facebook: Restaurant City. Este bendito juego, que me hace tener la PC prendida a cada rato, que me hace chequear el facebook mañana, tarde y noche. Solo pienso en competir, y en subir de nivel, y en conseguir nuevos ingredientes, y más empleados. Es decir, esto ya es como un vicio.
Este juego… realmente es bastante tonto y estúpido!! jaja… pero no se qué es lo que genera que siga y siga jugando. Porque no haces nada! Tienes a un grupo de empleados, que cocinan y sirven comida a gente que entra y sale de tu restaurant. Ganas trofeos por visitar a tus vecinos, por limpiar, por comprar cosas. Pero, no haces más. ¿Dónde está la emoción de Mario Bros?, al menos ahí si hacías algo.

Pero, a pesar de saber de su inutilidad, y casi, hasta se podría decir, idiotez, yo lo juego. Y bueno, no sé, me atrajo, me conquisto, y por ahora, pretendo seguir jugando.

Lo que si me queda claro, es que, lo dejare, puede ser que en una o dos semanas, tal vez en un mes. Pero, me aburriré; y así voy a retomar este blog, como antes.

Tengan un buen fin de semana, y… si entran a jugar me avisan para intercambiar ingredientes, jaja.

lunes, 8 de junio de 2009

Pepe grillo

Hace unos días, mi madre llegó a mi casa y me dice: No sabes lo que me pasó ahora!?... luego de preguntarle intrigada por la respuesta a esa pregunta, me contó que un grillo se había metido a su oficina. Me dijo que lo había recogido en un pomito para sacarlo a la calle. Inmediatamente después que dijo la palabra pomito, rompí a reírme, porque me trajo recuerdos.

Hace algunos años, cuando recién era dueña de mi cuarto (osea, mi hermano ya tenía cuarto para él), me fui a dormir. Apagué todo, y me acomodé y acurruqué en mi camita. Segundos después, cuando el silencio ya se había apoderado de la habitación, un ruido extraño y algo incomodo interrumpió el silencio. Abrí el ojo, sin moverme, inspeccioné con el rabillo del ojo, pero no había nada. Debo confesar que me asusté. Pero bueno, me armé de valor y me levanté. Di una mirada alrededor del cuarto, intentando detectar de dónde venía el sonido, y además, de descifrar de qué se trataba.
Cuando ya estaba bien concentrada, me di cuenta que ese era el sonido de un grillo. Se escuchaba un fuerte: CRI-CRI, CRI-CRI; y no era de la calle, era evidente que el sonido provenía de mi cuarto.
Así que, una vez más me arme de valor, me levanté, pero me fui al cuarto de mis papás. Bueno, tampoco soy tan valiente! Ja. Desperté a mi madre, y le pedí que me ayudara.
Eran ya casi las 12 de la noche, mi madre entra a mi cuarto, prende la luz, y el sonido se detiene. Nos miramos, inspeccionamos. Apagamos de nuevo la luz, y segundos después apareció de nuevo el sonido. Mi cuarto parecía de esas discotecas que solo usan cortadoras; porque prendíamos y apagábamos la luz a cada rato para intentar descubrir la procedencia del sonido. Movimos muebles, buscamos debajo de la cama, levantamos ropa… pero nada, no aparecía pepe grillo.

Cuando ya nos íbamos a rendir(es decir, me iba a ir a dormir a la cama de mis papás), hicimos un último intento. Movimos un último mueble, que no se aún, por qué no lo habíamos tocado. Era mi velador. Lo movimos lentamente, y vimos un gran grillo, parado justo en la madera. Parecía que nos miraba. Nosotras nos miramos, y nos sabíamos que hacer. Nos daba pena matarlo… ok, ok, no nos daba pena, nos daba miedo que nos salte. Así que, me fui a buscar un pomito, así como mi madre me contó al inicio de este post, y ahí metimos al grillo (que por suerte no salto encima de nosotras). Victoriosas, tapamos el pomito, y lo dejamos en el patio.

A la mañana siguiente, fuimos a ver a nuestra nueva mascota. Pero, algo no andaba bien. Creo que no era normal que un grillo estuviera con las patas hacia arriba (a menos que así duerman). Descubrimos nuestro gran error, y es que, los grillos también respiran aire, y sin huequitos en el pomito, su supervivencia no es posible.

En fin, no fue a propósito… lo sentimos pepito grillo; pero debes admitir, que la historia es para reírse un poco.

jueves, 4 de junio de 2009

Consejos

Debido a una fuerte y fregada enfermedad, (que era debidamente informada a mis compañeros por el nick de mi MSN); es que esta semana he recibido muchos consejos, sobre cómo cuidarme, sobre cómo mejorarme, o al menos de cómo sentirme mejor.
Y es que, los consejos, siempre que los necesites los tendrás. De tu mamá, de tu papá, de tu herman@, de tu mejor amig@, de tu enamorad@. En fin, lo que importa es que lleguen.

Pero bueno, no todos son iguales, y eso lo debes tener claro. Entonces, los consejos llegarán, pero ya está en cada uno decidir a qué consejero hacerle caso.

Están los consejeros prácticos. Ellos solo te dirán lo que tienes que hacer o dejar de hacer; te dirán que no mires al pasado, y que sigas con tu vida.

Están los consejeros drásticos, que solo buscan darte una cachetada con palabras, para así conseguir que reacciones. Y si te pueden dar un golpe real, mejor, ja.

Están los consejeros indecisos; esos que no están 100% seguros si lo que te están diciendo es lo mejor, pero igual te lo dirán.

Están los consejeros que solo saben afirmar. Ellos solo asienten con la cabeza; son más confesores que otra cosa. Pero algo bueno te dirán.

Están los consejeros sintetizadores, aquellos que dejarán que hables, no te van a interrumpir en ningún momento, y al final ya tendrá la respuesta a tu problema, y la dirá en dos o tres palabras.

Están los malos consejeros. Siempre hay los que no tienen ni idea de qué cosa decirte, pero se sienten obligados a hacerlo, y dicen lo que se les venga a la cabeza. O bueno, también están los que no nacieron para dar consejos, y siempre dirán lo que NO deberías hacer (como Chandler de Friends)

Están los consejeros pacifistas, que buscarán que te relajes y lleves la fiesta en paz. Su objetivo es que te relajes, no pienses en el tema, y te olvides.

Y así, miles y miles de consejeros aparecerán en tu camino, y muchas veces, donde menos lo esperas.

A mis consejeros… gracias por todo…. Sus consejos seguirán siendo recibidos.

martes, 2 de junio de 2009

Escribir

Tengo unas ganas locas de escribir.
De desahogarme y contar muchas cosas.
Pero mi cabeza no recuerda nada.
Estoy en blanco, no sé qué decir.
Mi cerebro no sabe qué mensaje mandarle a mis manos para que lo transmitan.
Y eso frustra un poco.
Intento recordar historias, pero parece que no existieran
Y lo peor es que yo sé que están ahí
Tan aburrida no puede haber sido mi vida
O si?
No creo
Recuerdo haber contado buenas historias
Pero, dónde quedaron?
O acaso ya las conté todas y no me di cuenta?
Que complicado.
Porque, no es que tenga flojera de redactar
Al contrario, quiero hacerlo.
Que me quedaría?
Esperar?
O inventar?
No lo se.
Fácil abandonar mi blog por un tiempo.
Ya antes me funcionó esto.
Veamos qué pasa con el tiempo.

No se

- No se fumar, nunca lo intenté, y la verdad no me provoca hacerlo.

- No se manejar. Aunque pretendo aprender algún día.

- No se manejar moto. Pero la verdad no me llama mucho la atención.

- No se nadar. Bueno, según yo no se hacerlo. Pero si puedo hacer el muertito.

- No se cocinar. Nunca he dedicado el tiempo para aprender. Pero bueno, creo que no moriría de hambre.

- No se cantar, sin embargo me gusta hacerlo. A veces camino cantando.

- No se otro idioma fuera del español e inglés (y eso que de este se lo básico) pero espero aprender más con el tiempo.

- No se actuar. Bueno, no lo sé. Tendrían que verme para decirme.

- No se dónde queda el puente camote, ja.

- No se dibujar. Soy mejor calcando.

- No se jugar tenis, pero me gusta ver a la gente cuando juega.

Y probablemente no sepa muchas otras cosas, pero, aun queda vida por delante para aprender, o por lo menos hacerlo por una vez.

(Los dejo con un video, que no tiene nada que ver, pero que no puedo dejar de escuchar)