Fue interesante hacer el primer balance, ya que me demostró todas aquellas cosas que aún me quedan dentro de la lista de pendientes. Y todas son cosas posibles, realizables, y tal vez el problema simplemente ha sido que me quedó corto el tiempo. Pero bueno, seguiré quizás aumentando mi lista, con la seguridad de que aún me queda mucho tiempo por delante.
Toca hacer un balance de aquellas cosas que hace un año quería, para así conocer si las conseguí, o si en todo caso, dejaron de interesarme.
Quiero viajar por todo el mundo – Bueno, y quién no. Aun no viajo fuera del país, pero lo haré.
Quiero conocer a Ginobilli – Si, aún quiero esto. Aunque realmente me conformaría con conocer a cualquier jugador de la NBA
Quiero ir a ver un partido de la NBA – Siempre ha sido mi pasión este deporte, por lo que tengo que conseguir ir algún día a un partido.
Quiero una gargantilla porque siento que mi cuello está desnudo – La quise durante un tiempo. Actualmente realmente ya no.
Quiero hacerme un tatuaje (bueno, eso creo) – Creo que el hecho de no saber qué figura hacerme (tomando en cuenta que se quedaría en mi cuerpo toda mi vida) es lo que no termina de animarme.
Quiero hacerme un piercing (no se aún donde) – Esta idea salió de mi cabeza, sin embargo no la descarto.
Quiero conseguir pronto chamba – Esto si pasó, y por suerte más rápido de lo esperado.
Quiero estar con mi amor todo el tiempo – Siempre quiero esto, y nos las ingeniamos para que esto sea posible.
Quiero ir al cine siempre – Siempre voy al cine, mi amor se encarga de complacer esta pasión compartida.
Quiero probar sushi – No lo hice, pero probé makis, y ahora solo puedo pensar en ellos.
Quiero aprender a manejar – Si, lo haré algún día, pero primero necesito el dinero para las clases de manejo.
Quiero hacer parapente – Tengo amigas que lo hicieron y me contaron que es genial, así que quiero hacerlo.
Quiero un celu mas moderno (aunque en Lima, eso me da un poco de miedo) – Por ahora me quedo con mi celu un tiempo más, hasta que soporte.
Quiero irme de viaje en un Crucero – Claro que quiero, me sigue gustando esta idea.
Quiero probar la Heineken – No la probé, por lo que la mantengo en mi lista de pendientes.
Quiero probar sake – No se en realidad si quiero esto, creo que solo es curiosidad.
Quiero caminar siempre descalza sin miedo a resfriarme - El problema es que si lo hago si me resfrío.
Quiero viajar en moto – No se que tanto quiero esto, es solo creo el deseo por sentir la experiencia.
Quiero ir a un karaoke como el de la pela: Perdidos en Tokio – Hasta ahora no logro ir al karaoke, pero espero poder hacerlo pronto.
Quiero ver mil funciones de teatro – Lamentablemente las que me interesan son algo costosas. Sin embargo espero poder ir mas seguido.
Quiero conocer: Cusco, Arequipa, Huaraz, Chiclayo – Ya conocí Cusco, uno menos en mi lista por conocer.
Y con el paso de este año, esta lista ha aumentado, pero ahora me las ingenio por cumplirlas lo más pronto posible.
Con esto creo que termino mi pequeño balance anual, con la intención de escribir un tanto más seguido.
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miércoles, 24 de marzo de 2010
martes, 12 de enero de 2010
Cusqueña
El miércoles de la semana pasada me fui a la majestuosa ciudad del cusco junto con mis padres, mi hermano y una prima. Yo no había viajado en la época del colegio, porque el domingo que regresaban del viaje yo tenía que dar un examen de la academia, que valía para mi ingreso a la universidad.
Fueron cinco días de visitar diferentes paisajes,
Diferentes espacios
Diferentes realidades
Diferentes zonas
Cada visita a un espacio nuevo era un reto. Y es que la altura de hecho se sentía.
Pasar de estar al nivel del mar, a subir a más de 2000 metros suele chocar.
A esa altura lo que te suele acompañar es el soroche.
Por suerte a mi me dejó tranquila. Sin embargo no todo fue perfecto.
Mis pulmones y mi corazón tuvieron que trabajar a toda marcha para soportar las largas caminatas.
Mi rodilla aguanto lo más posible las subidas y bajadas en las escaleras incas.
Mi estomago se vio obligado a digerir los alimentos de la forma más lenta imaginable.
Y aunque complicado, fue un buen viaje.
El clima jugo a nuestro favor. Las lluvias aparecían cuando estábamos bajo techo, y desaparecían al salir.
El sol iluminó nuestros caminos durante las visitas
Los carnets universitarios permitieron que se pague la mitad
Un clima algo loco
Lluvia, frio, clima seco, sol, granizo, truenos, rayos, relámpagos.
Pero esto agregaba el toque especial al viaje, y lo tornaba interesante e impredecible.
Comida por todos lados
Recuerdos de todo tipo
Turistas de todo lado
Taxistas por todas partes
Cusco nos acogió por 5 días
Cusco nos abrió sus puertas y nos mostró lo mejor de si
Y aunque cansado y hasta “matado”, fue un buen viaje
Un viaje para guardar en la memoria
Para tenerlo en la parte superior del baúl de los recuerdos
Toca esperar un próximo viaje
Ya que, siempre es bueno respirar nuevos aires.
Fueron cinco días de visitar diferentes paisajes,
Diferentes espacios
Diferentes realidades
Diferentes zonas
Cada visita a un espacio nuevo era un reto. Y es que la altura de hecho se sentía.
Pasar de estar al nivel del mar, a subir a más de 2000 metros suele chocar.
A esa altura lo que te suele acompañar es el soroche.
Por suerte a mi me dejó tranquila. Sin embargo no todo fue perfecto.
Mis pulmones y mi corazón tuvieron que trabajar a toda marcha para soportar las largas caminatas.
Mi rodilla aguanto lo más posible las subidas y bajadas en las escaleras incas.
Mi estomago se vio obligado a digerir los alimentos de la forma más lenta imaginable.
Y aunque complicado, fue un buen viaje.
El clima jugo a nuestro favor. Las lluvias aparecían cuando estábamos bajo techo, y desaparecían al salir.
El sol iluminó nuestros caminos durante las visitas
Los carnets universitarios permitieron que se pague la mitad
Un clima algo loco
Lluvia, frio, clima seco, sol, granizo, truenos, rayos, relámpagos.
Pero esto agregaba el toque especial al viaje, y lo tornaba interesante e impredecible.
Comida por todos lados
Recuerdos de todo tipo
Turistas de todo lado
Taxistas por todas partes
Cusco nos acogió por 5 días
Cusco nos abrió sus puertas y nos mostró lo mejor de si
Y aunque cansado y hasta “matado”, fue un buen viaje
Un viaje para guardar en la memoria
Para tenerlo en la parte superior del baúl de los recuerdos
Toca esperar un próximo viaje
Ya que, siempre es bueno respirar nuevos aires.
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