Hace un par de años, en el 2006 para ser mas exacta, viaje a mi primer campeonato nacional, representando a la universidad (para los que me conocen, es obvio decir que fui a jugar basket)
Bueno, estos campeonatos son cada dos años, y duran algo de 2 o 3 semanas, durante los meses de octubre y noviembre. Osea, en época de clases.
Como vamos representando a la universidad, tenemos todos los permisos para poder viajar sin problemas.
Ese ciclo, yo estaba llevando 6 cursos. Es decir, ausentarme 2 semanas de clases, de 6 cursos, para luego retornar, y ponerme al día en todo. Tarea complicada, pero, no me hice mayores problemas. Hice lo que tenía que hacer, deje cosas avanzadas, y me preocupe por tener a mi “aliado estratégico” en cada curso, que me ayudaría a recuperar el tiempo perdido.
Es así que, en 3 (o quizás 4) de estos cursos, los llevaba con una misma amiga. Carol, se comprometió a ayudarme, a encargarse de todo mientras yo viajaba, y yo ya de regreso haría lo necesario para pagarle el favor.
Entonces, con todo listo, organizado, y debidamente preparado, viaje a la ciudad de Trujillo.
Así, a la semana de mi viaje, me encontraba en el cuarto del hotel, descansando y viendo TV, cuando recibí una llamada. Cuando vi el cel, salía el número de una de mis amigas. Pensé: manya, me extrañan ja. Conteste, haciendo alguna broma, hasta que escuche al otro lado del cel, a Evelyn, quien algo acelerada y con tono preocupado, me decía: Diana, Carol se rompió el brazo, estamos en la clínica, la van a operar.
Obviamente, entenderán mi sorpresa, e incredulidad. Pero, bueno, era cierto. A Carol la estaban operando en la clínica Stella Maris, porque se había roto el brazo derecho. La forma en que se lo rompió, se los puede contar ella misma. Lo que yo les puedo decir, es que, estaba a kilómetros de distancia, preocupada por mi amiga, y preocupada también por que había perdido a mi “aliada estratégica”, osea, ahora, quien podría defendernos!?
Bueno, a la semana, regrese a Lima, vi a Carol, con todo el brazo derecho enyesado, y vi todo el trabajo pendiente que teníamos por delante. Solo que, en esta ocasión, era distinto, no haríamos todo las dos juntas. No era tan fácil, ella era una manquita ja, y yo, tenía que hacerme cargo.
Pero bueno, esta historia tuvo un final feliz, por decirlo de alguna manera. Carol y yo aprobamos todos nuestros cursos, a pesar de los percances. A Carol le sacaron el yeso, muchas semanas después. Y yo, no volví a viajar durante clases… bueno, hasta el año pasado…
jueves, 14 de mayo de 2009
Que tal suerte
martes, 12 de mayo de 2009
Extreme make over
Cada dos años, a nivel nacional, se llevan a cabo los juegos nacionales universitarios, en alguna ciudad del Perú. En el año 2006, se llevaron a cabo en la ciudad de Trujillo, y para mi, fue la primera vez que viajaría.
Entenderán mi emoción cuando me dijeron que estaba dentro de las seleccionadas para viajar. Y es que para el equipo de basket solo hay cupo para 12 personas.
Pero bueno, el día que el entrenador dio la lista, ese día, todas aquellas que viajábamos por primera vez (osea 4 personas), empezamos a sufrir y preguntarnos: que pasará? Se preguntaran el por qué de esta interrogante. Bueno, lo que pasa, es que, cada vez que una persona, viaja por primera vez a este tipo de campeonatos, recibe un bautizo, que se lo dan, las personas de su equipo que ya han viajado antes.
Vivíamos, prácticamente, amenazadas. Todos los días tratábamos de escuchar las conversaciones de este grupo de chicas, quienes, no soltaban prenda.
No nos quedaba otra que esperar a llegar a Trujillo y recibir nuestro bautizo. Y bueno, así fue, unos días después de llegar, luego de un entrenamiento, nos hicieron entrar a uno de los cuartos, para esperar sentencia.
Vimos a las chicas pasar con bolsas, algunos empaques, unos paquetes envueltos con papel de regalo. Escuchábamos risas, gritos.
Mis amigas y yo, solo atinamos a quedarnos sentadas en las camas.
Luego de unos minutos, y con música de fondo de por medio, empezó el bautizo. Consistía en, decolorarnos el cabello, con sabe dios que cosa. Pero, no era TODO, el cabello, nuestras amigas no eran tan basuras. Aunque, probablemente, la zona que decoloraron fue peor.
Decidieron que la zona ganadora, sería solo la parte delantera de la cabeza. Nos hicieron, no que diablos en la cabeza. La cosa, es que, no éramos el último grito de la moda ni mucho menos. Y así, debíamos quedarnos, TODO el viaje. Solo podíamos solucionar nuestra vergüenza, llegando a lima.
No se imaginan lo que eran nuestras cabezas. Parecía que nuestro cabello se había oxidado; o que habíamos metido la cabeza al water recién usadito por alguien con diarrea (saben mas o menos a que me refiero no?). Osea, en resumen, nos cagaron la cabeza.
Así estuvimos más o menos semana y media. Cuando llegue a Lima, en mi cama me esperaba un regalo de parte de mis padres. Agradecí el detalle, y empecé a abrirlo. Imaginan que era?. Si, un tinte para cabello, ja.