Mostrando entradas con la etiqueta amistad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amistad. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de julio de 2010

Inmaduros

Ellos dicen: me conozco, le haré daño
Yo me pregunto: y como es eso que te conoces?
no son de relaciones?
estan pensando en otra?
no quieren nada serio?
no la quieren lo suficiente?

Y que respuestas creen que una recibe a cambio?
"acepto tener algo serio pero no te quiero la suficiente..."

Conclusión: sacan a relucir su inmadures

Y es la pura verdad... lo saben. Fueron inmaduros al decirles: "te quiero", y dejarles claro que tras esa linda frase todo sería perfecto. Que todo traería consigo una linda relación. Y el problema era, que ellos no sabian aún cuánto las querian... si todo lo que sentían era suficiente.

y ahora tienen miedo
y quizas hasta verguenza
y si sienten todo eso
es por el simple hecho de que no la quieren ni la milesima parte de lo que ella a ti
sus miedos saltan desde que se ven en una relación.
desde que reciben mensajes de texto que cierran frases románticas con un lindo "te quiero"
desde que sienten que no pueden con la relación
que no estaban listos
que no era lo tuyo

ahora se dan cuenta que quieren estar solos
que lo suyo no es estar con una persona
que lo suyo no es estar con esa persona
y no quieren lastimarla.

qué hacer para decirle que prefieren que todo sea como antes?
cómo hacer para hablarle sin que le hagas daño?
cómo decirle: lo siento, no quería hacerte daño?

saben que la regaron
saben que estan en un gran problema
la quiere... y no quiere hacerle daño
la quiere... y no quiere que sufra
la quiere... pero como amiga.

(la canción, para ti, para ti que me demostraste todo lo que me querías, y por seguir demostrándome lo que sientes por mi... te amo)

viernes, 5 de febrero de 2010

Cachivachera

Hoy terminé mi trabajo del día, y decidí que me tocaba ir al gimnasio, no había ido ayer, así que ya me tocaba. Me puse el short, el polo y me senté en mi cama para ponerme las medias y las zapatillas. Sin embargo, eso no paso, y mire mi escritorio.
Mi escritorio tiene mil años en mi cuarto, osea, desde que estaba en el colegio. Y bueno, cada vez carga más cosas. Papeles, sobres, folders, agendas, revistas... la lista es realmente interminable, y el escritorio ya pide chepa. Sumado a eso, está el hecho de que está ya muy picado, motivo por el cual por las noches mi cuarto se llena de esos insoportables bichos de la luz, que me hacen apagar hasta la pantalla del celular.
Bueno, ya tengo pensado botar ese escritorio, pero el problema está en dónde dejar todo lo que hay en él. Y es que aun no tengo el dinero para comprarme uno nuevo. Entonces se me ocurrió que una forma de iniciar, es desechando todo lo que ya no uso.
Así, cambie mi idea de ir al gimnasio, por eliminar todo aquello inservible de mi ya chancado escritorio.
Fue ahí cuando caí en cuenta de lo cachivachera que puedo ser. De hecho lo sabía, pero nunca creí que fuera tanto. Y esto fue mayor cuando se me ocurrió también limpiar mi velador. Fue ahí donde encontré las cosas más antiguas.
Cartas de mi primer enamorado donde me declaraba todo su amor; cartas que intercambiaba con amigas del cole; una carta que me mando una amiga, y que luego de leerla me di cuenta que en realidad buscaba ser más que una simple amiga; fixture de campeonatos de cuando jugaba basket en época de generales letras. Encontré agendas de hace siglos, las cuales llenaba hasta con la envoltura de caramelo que me regalaba alguna amiga.
Es decir, había prácticamente de todo, y todo se fue rompiendo y tirando poco a poco dentro de varias bolsas que fueron ocupando un gran espacio de mi cuarto.
Luego de 2 horas de limpieza, 10 bolsas decoraban el centro de mi cuarto. Y unos minutos después, esas 10 bolsas llenas de recuerdos fueron tiradas a la basura definitivamente.
Pero bueno, los recuerdos son del pasado, quedarán en mi mente los más valiosos, los que marcaron una etapa de mi vida, y que difícilmente pueda olvidar.

Ya me tocará una segunda etapa de limpieza, en la cual probablemente siga encontrando tantos recuerdos, que ya es momento de botar, y darle paso a cosas nuevas. Ya toca darle paso a una nueva etapa de cachivaches, porque, lo tengo claro, no podré evitarlo, soy una total cachivachera.

jueves, 14 de mayo de 2009

Que tal suerte

Hace un par de años, en el 2006 para ser mas exacta, viaje a mi primer campeonato nacional, representando a la universidad (para los que me conocen, es obvio decir que fui a jugar basket)
Bueno, estos campeonatos son cada dos años, y duran algo de 2 o 3 semanas, durante los meses de octubre y noviembre. Osea, en época de clases.
Como vamos representando a la universidad, tenemos todos los permisos para poder viajar sin problemas.

Ese ciclo, yo estaba llevando 6 cursos. Es decir, ausentarme 2 semanas de clases, de 6 cursos, para luego retornar, y ponerme al día en todo. Tarea complicada, pero, no me hice mayores problemas. Hice lo que tenía que hacer, deje cosas avanzadas, y me preocupe por tener a mi “aliado estratégico” en cada curso, que me ayudaría a recuperar el tiempo perdido.

Es así que, en 3 (o quizás 4) de estos cursos, los llevaba con una misma amiga. Carol, se comprometió a ayudarme, a encargarse de todo mientras yo viajaba, y yo ya de regreso haría lo necesario para pagarle el favor.

Entonces, con todo listo, organizado, y debidamente preparado, viaje a la ciudad de Trujillo.

Así, a la semana de mi viaje, me encontraba en el cuarto del hotel, descansando y viendo TV, cuando recibí una llamada. Cuando vi el cel, salía el número de una de mis amigas. Pensé: manya, me extrañan ja. Conteste, haciendo alguna broma, hasta que escuche al otro lado del cel, a Evelyn, quien algo acelerada y con tono preocupado, me decía: Diana, Carol se rompió el brazo, estamos en la clínica, la van a operar.
Obviamente, entenderán mi sorpresa, e incredulidad. Pero, bueno, era cierto. A Carol la estaban operando en la clínica Stella Maris, porque se había roto el brazo derecho. La forma en que se lo rompió, se los puede contar ella misma. Lo que yo les puedo decir, es que, estaba a kilómetros de distancia, preocupada por mi amiga, y preocupada también por que había perdido a mi “aliada estratégica”, osea, ahora, quien podría defendernos!?
Bueno, a la semana, regrese a Lima, vi a Carol, con todo el brazo derecho enyesado, y vi todo el trabajo pendiente que teníamos por delante. Solo que, en esta ocasión, era distinto, no haríamos todo las dos juntas. No era tan fácil, ella era una manquita ja, y yo, tenía que hacerme cargo.

Pero bueno, esta historia tuvo un final feliz, por decirlo de alguna manera. Carol y yo aprobamos todos nuestros cursos, a pesar de los percances. A Carol le sacaron el yeso, muchas semanas después. Y yo, no volví a viajar durante clases… bueno, hasta el año pasado…

sábado, 25 de abril de 2009

Una bandera quemada

Esta historia la recuerdan todas las chicas de mi promo, y ocurrió durante alguna actividad de esas que organizaba mi cole buscando sacarles dinero extra a nuestros padres.

Pero bueno, ese día de la actividad, los dos salones decidimos bailar la música que estaba de moda. Es así que nos dividimos en dos grandes grupos de más de 30 personas cada uno.
Uno de los grupos decidió bailar “De sol a sol”, del recordado grupo Salserin (en este grupo me encontraba yo). El otro grupo se inclino más por la música de los Backstreet boys y escogió la canción Everybody.

Bueno, las primeras en salir fuimos las salserinas, todas disfrazadas como los chibolos del grupo este; osea, vestíamos un jean inmenso, de esos que le decían carpinteros; un polo o camisa y gorrita; es decir, éramos unos machitos. Todo estaba genial, con las luces de alrededor apagadas, para que nosotras seamos el centro de atención. Terminando el acto, nosotras salíamos, y justo detrás nuestro entraban las chicas BSB. Ellas entraban sin música, y se colocaban en sus posiciones, mientras la música de salserin iba desapareciendo. El acto iniciaba con el reconocido inicio de la canción: Everybody, yeah.
(la foto es de ese día, no se ve muy bien, pero, somos las salserinas jaja)

Todo iba genial, las chicas que ya habíamos bailando, desde afuera gritábamos y hacíamos chongo. Las chicas de los demás salones también entraban al juego y silbaban y gritaban, como si estuvieran viendo a los reales BSB.
Fue así como nos acercábamos a la mitad del acto, y nuestros padres preparaban el gran final. Dos o tres de los papas, estaban subidos en el techo del colegio, preparando unos fuegos artificiales.
El problema es que las cosas no salieron como se esperaban. El parante donde estaban colocados los fuegos artificiales, cayó, y las luces empezaron a salir en direcciones inadecuadas. Algunos, cayeron al publico, otros, hacia la calle, pero, uno de ellos cayó sobre el recién izado pabellón nacional.
Nuestra bandera peruana se incendiaba, y los papás que estaban en el techo, no sabían que hacer. Mientras tanto, mis amigas que estaban en el patio central, bailando, no sabían si salir corriendo, si quedarse ahí, o si debían seguir bailando.
Pero bueno, ellas decidieron que lo mejor era seguir bailando, y empezaron a dar todo de si para que este percance pase desapercibido, pero, ya era demasiado tarde, todo el público había centrado su atención a la bandera, que, aunque ya no se quemaba, tenía un tremendo hueco.
Cuando acabo la canción, mis amigas salieron llorando, preocupadas, asustadas, y avergonzadas (en ese momento agradecí haber bailando con el primer grupo). Las mojas de mi colegio, horrorizadas, sancionaron a nuestros padres de familia, y retiraron la bandera.

Lo cómico fue, llegar al colegio el día lunes, y en el acto central, durante el izamiento de la bandera, ver como ésta se elevaba hasta lo alto del asta, y cuando ya estaba en la cima, el viento la hiciera flamear, y ver, un gran hueco, producto de una actuación, un tanto accidentada.

viernes, 24 de abril de 2009

Las hijas de la postmodernidad

Cuando estaba en el cole, a mis amigas siempre les gustaba caracterizar e imitar cuanta canción se ponía de moda. No importaba el ritmo, el cantante o el grupo, solo importaba que estuviera de moda y tuviera una coreografía.

Es así que ya en uno de mis últimos años de estudios, se puso de moda la canción Moulin Rouge. Entonces, mis amigas se dispusieron a aprenderse la coreografía.
Estábamos en esa época del año en que ya todo es webeo, y las clases pasan a estar de lado, osea que el tiempo libre sobraba. Cuatro o cinco amigas se organizaron y de a pocos se fueron aprendiendo la coreografía. Al comienzo era un chongo, pero con el pasar del tiempo ya pasó a ser algo característico y tomó mucha importancia. Y es que, cada vez se lo tomaban más en serio, tanto ellas que se aprendían mejor los pasos, como nosotras, eufóricas, que solicitábamos nos ofrezcan una actuación.

Ya para ese momento, el baile era reconocido no solo por la gente de mi salón, sino también por nuestras tutoras y por chicas de otros salones.

Llegamos así, a un día central. Un día en el que las chicas ya eran realmente expertas en el baile, y decidieron hacer una gran actuación. Nos mandaron a uno de los salones, mientras ellas se preparaban en el otro. Luego de unos minutos, nos llamaron para entrar a presenciar el show.

Era demasiado gracioso ver a mis amigas bailando, presentando su show, usando accesorios, incluso una de ellas tenía en la cabeza (un Dummy) de cabeza clava y decía que representaba a la negra (una de las cantantes). Luego de este gran show, mis amigas ya eran famosas, eran realmente conocidas; pero lamentablemente, a la directora del colegio (que era una monja), todo esto no le parecía nada cómico. Es así que luego de darnos un gran sermón, de decirnos que este no era un baile para señoritas, y de prácticamente echarnos agua bendita y hacernos rezar mil rosarios, la monja decidió, desde ese día, bautizarnos como LAS HIJAS DE LA POSTMODERNIDAD.

Y es así, como las chicas de mi promo nos identificamos, y a pesar de que este apelativo, para la monja, era un “insulto”, para nosotras paso a ser, nuestra marca registrada.

martes, 21 de abril de 2009

Amigas

Tengo muchas amigas. Unas más amigas que otras, pero en el fondo, amigas.

Tengo las amigas locas, con los que puedo hablar de las cosas más incoherentes del mundo sin sentirnos estupidas.

Tengo las amigas fiesteras, que son aquellas que me invitarán a cuanta fiesta vayan y serán materia dispuesta a cuanta fiesta las invite.


Tengo las amigas a las que les puedo contar todo, desde una enfermedad, pasando por un mal día, o hasta un problema en el trabajo; es decir, todo lo que quiera, se lo decir, y se convertirá en mi amiga confidente.


Tengo a las amigas con problemas, que deciden buscarme para contarme sus problemas y esperan algún consejito, aunque sea mínimo; y aunque no siempre lo consiguen, solo con sentirse escuchadas es suficiente.


Tengo las amias añejas, y no lo digo porque sean viejas de edad, sino, porque son aquellas que perduran con el paso de los años, sin importar si hemos cambiado, porque cuando estemos juntas, seremos las mismas de siempre.


Tengo las amigas románticas, que escuchan miles canciones de amor, y leen novelas lacrimógenas, sin importar si estas o no con alguien.


Tengo las amigas sinceras, que no dudaran un segundo en decirte las cosas tal y como son, para hacerte abrir los ojos y buscar que reflexiones.


Tengo las amigas deportistas, con las que comparto una pasión en común; con las que podemos comportarnos casi como si fuéramos hombrecitos solo por estar con ropa deportiva.


Tengo las amigas autistas, que casi siempre andan solas pero siempre tienen algún buen tema de conversación.


Tengo entonces todo tipo de amigas, y creo que me veo reflejada en ellas, soy algo de cada una de ellas, y en cierta forma, yo soy cada una de estos tipos de amiga.

El video explica un poco todo este tema de la amistad... lo encontre en youtube... recuerdan la canción?

domingo, 12 de abril de 2009

Yo (corazón) Ceprepuc

Estudié en la cepre (osea la pre de la católica) en el año 2001, en el ciclo de escolares. Me maté estudiando (bueno, matar es una real exageración, porque debo admitir que el ciclo fue bien webero), desde agosto hasta diciembre.
Me perdí mi viaje de promoción, porque el domingo que retornaban del viaje, yo tenía un examen, y bueno también estaba de por medio el hecho de que la pre es carísima, y más el viaje, mi padre tendría que vender un riñón o algo así para poder pagarlo.
Perdí a un enamorado, aunque bueno, perderlo por la pre es relativo, mejor este será otro tema.
Desde que entré a la pre todo se volvió una rutina. Por las mañanas estaba en mi casa, de ahí me iba al cole, luego regresaba a mi casa para almorzar y cambiarme, y casi automáticamente, agarraba mis cosas y me iba a la pre para estudiar hasta las 9pm y terminar el día regresando a mi casa para solo pensar en descansar.

Mi profe era medio churro, algunas amigas se morían por él, a mi solo me parecía atractivo, creo que la panza chelera que tenía no permitía que lo coloque en la categoría de churrazo.
Mi salón era en el primer piso, aula 108 si no me equivoco, y me sentaba junto a una amiga que se llama Anggie, ella no llegó a ingresar, y cuando empecé la universidad perdimos todo contacto. Aunque, hace unos años atrás, me la encontré por la univ, yo cruzaba la avenida universitaria para irme a mi casa, y me la cruce, fue algo rápido, intercambiamos msn, pero bueno, no hablamos.

Por la pre, conseguí también pareja de promo, y es que, mi cole era solo de mujeres, y sumando a eso, mi timidez, era un tanto complicado. El chico con el que fui, no se aún por qué, pero todas mis amigas decidieron que debían molestarme con él. Hasta que un día les comenté que no tenía pareja de promo, y ellas (súper solidarias) decidieron que lo mejor sería ayudarme a que vaya con él. Así que, un buen día, antes de empezar clases, llegó mi amigo, y automáticamente todas gritaron cual colegialas, el típico WIUUUUU, y yo solo podía pensar: trágame tierra. Él se acercó a saludar, y repentinamente TODAS decidieron que era hora de entrar al salón. Me dejaron sola con este chico, y todas empezaron a mirar por la pequeña ventana que suelen tener los salones, y por la cual podía ver mil caras asomarse, escuchaba risas, y yo solo podía pensar: por qué a mi?


Pero bueno, le pedí irnos a un sitio, donde no estuviéramos cerca de la bendita ventanita, y por fin me animé a decirle que vaya conmigo a la fiesta de promo. Por suerte me respondió que si podía, porque, de ahí conseguir pareja para la fiesta, sería súper complicado, además que no pensaba pasar por semejante roche nuevamente.
Al entrar al salón, todas nos miraron, murmuraron, sonrieron, y me preguntaron: que te dijo?!?! Al saber que la respuesta era positiva, solo pudieron terminar su hazaña con un largo e interminable: WIUUUUUUUUUUU

Y así entre chongos, estudios, parejas de promo, profes “churros” y mas estudio, pasaron mis días en la pre de la pucp, hasta que llego el día en que, al asomarme al panel de los resultado pude leer:


Diana Sofía Cuentas Rivas Plata ……………………………… Ingresó

miércoles, 1 de abril de 2009

Ingratitud

Ingrat@: Desagradecido, que olvida los beneficios recibidos.

La ingratitud es una de las cosas que menos comprendo. Cómo una persona puede llegar a ser ingrata con otra? Para mí, la ingratitud se da, cuando dos personas que se comunicaban mucho, y solían ser patas, ahora por algún que otro motivo, dejan de hacerlo. Pero, ese es entonces motivo para ser ingrato con un amigo?
Creo que todos en algún momento de su vida han sido ingratos, ya sea con un amig@, con tus padres, con tus familiares. Y probablemente, esto siempre pase, sin que uno lo quiera, o se de cuenta. Lo feo está, en recordar a esa persona, cuando necesitas un favor, o cuando algo malo le pasó.

Y buscando en algunos escritos, encontré el que les mostrare a continuación, y que puede demostrar que no son recientes mis interrogantes sobre la ingratitud.

Si esto no será como antes,
Prefiero que no sea nada,
Y no pensar que el tiempo será mi único y mejor aliado,
Cuando en verdad se puede convertir en mi verdugo.
Tiempo que ya paso,
Que sigue pasando,
Y que no deja de pasar.
Y cuando parece que quiere ser mi aliado,
Decide darme la espalda y empezar a retroceder,
Y retrazar mi avance.
Y me hace sentir inútil,
No me deja ser feliz,
Y busca que me arrepienta de lo hecho.
Pero aunque ingrato a veces,
El tiempo siempre estará ahí,
Y confiare que él me dará la mano que tanto necesito,
Y lograr así…
Que todo sea como antes.

Pero, bueno, así somos, ingratos, y aunque no sea algo agradable, hemos aprendido a vivir así; pero, así como yo puedo confiar en el tiempo, creo que también podemos confiar que aquellos que fueron ingratos en algún momento, dejaran de serlo, tarde o temprano.