jueves, 20 de agosto de 2009

Video II

Como les dije, aca va la segunda parte de los videos. Cinco videos más para que los disfruten. De nuevo les digo, que no están en ningun orden específico.
  • Oasis - Champagne Supernova

  • Madonna - Frozen



  • Fatboy Slim - Praise you

  • A-ha - Take on me

  • Coldplay - Life In Technicolor II

miércoles, 19 de agosto de 2009

Videos I

Hace poco tuve la complicada tarea de seleccionar los mejores videos musicales de todos los tiempos. No saben lo complicado que fue. Tenía que hacerlo en máximo 400 palabras, lo que complicaba aún más mi tarea. Decidí que lo mejor era hacer una pequeña selección de 10 videos, que consideré eran las mejores. De hecho se que faltan mas, pero bueno, por lo limitado de la cantidad de palabras, no pude hacer más. Me gustaría compartir con ustedes los videos, de paso que recuerdan, y si quieren, dicen cuales más agregarían =) disfruten los videos.
Ah, por cierto, los videos no estan en ningún orden específico.

Los dejo con 5 videos, y en el proximo post coloco los 5 restantes
.
  • Michael Jackson - Thriller

  • Jamiroquai - Virtual insanity

  • Korn - Falling Away from me

  • Queen - Bohemian rhapsody


  • Aerosmith - Crazy


viernes, 14 de agosto de 2009

Cucaracha

Hace algunos años, descansaba en el cuarto de mi madre. Mi papá aún no llegaba de la chamba y mi hermano estaba en su cuarto. Ya era tarde, así que decidimos salir a cenar. Todo estaba oscuro, pero recuerdo haber visto un punto más negro en el techo. Una oscuridad intensa que llamó inmediatamente mi atención. Prendí la luz del comedor, sin dejar de mirar esa extraña negrura. Al encenderse la luz, vi que esa cosa negra, era una INMENSA cucaracha. Yo no soy para nada fanática de estos bichos, asquerosos. Y solo pensar que podía ser voladora, me aterraba. Mi madre por su parte, le tiene pánico a estos bichos. Así que solo atinó a meterse corriendo a la cocina y llamar a mi hermano. Yo seguí sus pasos, y me reía de los nervios. Mi hermano salió, preocupado y algo asustado preguntándose qué diablos pasaba.

Mi madre le pidió a mi hermano que por favor se haga cargo del visitante, no sin antes pedirme a mí que cierre todas las puertas de los cuartos –claro como si la cucaracha no pudiera meterse por debajo de la puerta. En fin, le hice caso, y luego de cerrar las puertas, volví a meterme corriendo a la cocina. Mi hermano en el comedor, estaba armado: una escoba en la mano derecho y un zapato en la izquierda fueron sus aliados para la batalla. Así que se acerco al visitante, dispuesto a terminar en un instante con el bicho y poder irse a su cuarto de nuevo a descansar. Mientras tanto, dos cabezas se asomaban por la cocina; mi madre y yo nos asomábamos tímidamente por la puerta.

Entonces mi hermano se dispuso a atacar, y escuchamos un PUM!, mi madre pego el grito en el cielo, peor que cuando ve películas de terror. Según nos dice, grito porque pensó que la cucaracha había empezado a volar. La realidad, era que había caído muerta por culpa del golpe de mi hermano.
Nunca supimos de dónde salió, cómo entró a mi casa, cómo llegó al techo y mucho menos, si era voladora. Solo sé que estoy contenta de no haber tenido que averiguarlo.

(los dejo con un video que recordé mientras escribía este post)

miércoles, 12 de agosto de 2009

Amen

No me considero una persona atea, sin embargo, no voy a misa todos los domingos, no rezo en las noches, ni rezo antes de ingerir alimentos. La última misa a la que fui, fue el viernes que pasó, y no precisamente porque me antojara. El viernes la misa fue por mis abues, que si eran súper católicos. Me sentí fuera de lugar, y me aburrí.
Sé que tengo que decir en cada parte de la misa: este es el sacramento de nuestra fe… anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven señor Jesús. Se cuando debo persignarme. Sé cuando debo arrodillarme, aunque también se que no estoy obligada a hacerlo. Sé que cuando toca el momento de dar la paz, debo hacer un giro de 360 grados y saludar a todos a mi alrededor, aunque me den miedo. Sé que si no me he confesado, sería fresco de mi parte ir a comulgar. Y es que no por las puras estudié durante 11 años de mi vida en un colegio religioso, en donde hacían misa hasta por el cumple del vigilante.
Igual mantengo cierta de la carga religiosa, recibida por tantos años. Por ejemplo, me persigno al salir de mi casa, sobre todo cuando se va a quedar sola; me persigno cuando paso por la imagen de san Martín de Porres que está en la puerta del mercado; tengo la imagen de la virgen María en mi cuarto (aunque esta la puso mi madre).

La primera comunión la hice, porque en el colegio me obligaron. No por nada mi colegio era de monjas, y si alguna se negaba a hacerlo, sería “mal vista”. Nos preparamos en una iglesia cercana al cole. Teníamos que ir los domingos, a la catequesis. Y luego de no sé cuánto tiempo, llegó el día de la primera comunión. Todas de blanco, angelicales, virginales, entramos a la iglesia en fila india, con las manos juntas, como rezando. Y luego de escuchar la misa, nos fuimos a tomar un desayuno que había organizado el cole. Al salón solo entrabamos las alumnas, algunas profes y el fotógrafo. Todos los papas tenían que esperar afuera, mirando por las ventanas. En el desayuno, intercambiamos las famosas estampitas, o algo así como recuerdos. Debías tener todos, parecía que intentábamos completar un álbum de figuritas.

Y luego de comer, conversar, tomarnos fotos e intercambiar estampitas, cada una se fue con su familia. Ese día parecía mi cumpleaños, todos me saludaban y felicitaban; e incluso algunos me daban regalos.
Pero bueno, no sentí nada especial la verdad. Es decir, no sentí que haya madurado, ni crecido, ni nada parecido.

Creo que esos sentimientos hicieron que, ya cuando estaba en secundaria, “lista” para la confirmación, me rechazara a hacerla. Sentí que en ese momento tenía cosas más importantes por hacer, que ir a las charlas que eran los días sábados. Pensé que lo haría después, “más adelante” decía yo. Pero, bueno, ya han pasado varios años desde que mi “más adelante” salió de mis labios. Igual, se que tarde o temprano lo haré, quizás cuando me case.
Quién sabe…

sábado, 8 de agosto de 2009

Sopa de caracol

Cuando estaba en el cole, durante los años de primaria, siempre hacíamos actuaciones por lo que sea. Y es que éramos pequeñas, osea, adorables; es decir, los profesores consideraban que era “tierno” hacernos bailar, para hacer que nuestros papás estén contentos (cosa que así no renegaban tanto al pagar las boletas). Pero bueno, yo cursaba, creo que el 3ero o 4to de primaria, y evidentemente, ese año no fue la excepción. Ese año, en una de las tantas actuaciones de las cuales participábamos obligadas, nos hicieron bailar una canción que estaba, por así decirlo, de moda, en aquel momento.

La cosa es que, nos sacaban a ensayar a cada rato. En hora de matemáticas, en hora de literatura, en hora de biología… siempre nos sacaban para ensayar.
Comprenderán que para mí era realmente agradable la idea de faltar a clases, así que, cada vez que nos decían: ensayo, yo me ponía de pie al toque y salía contenta.
Pero aquel día, algo extraño paso. No nos habían avisado a qué hora ensayaríamos ese día. Pero la profesora nos hizo parar, todas mis compañeras se pusieron en pie, y yo las seguí, con una sonrisa en el rostro.

Lo raro era ver a algunas de mis amigas con rostros asustados (al igual que la profe). Pero bueno, yo seguía la fila, y pensaba los pasos, para no equivocarme en el ensayo. Al salir del salón, todo fue más confuso aún. Mi salón no era el único que salía. Vi como todos los demás salones salían rápidamente, y cada una con el rostro mas preocupado que la otra. Bueno, no le presté importancia, porque tal vez sería un ensayo general o algo así.

La cosa es que la profesora nos llevo así la puerta de salida del colegio, eso ya me hizo dudar aún más de lo que pasaba. Seguía mirando a los lados, y ya sospechaba que no iríamos a ensayar.
Salimos del colegio, y vi a mi abuela afuera (ella vivía frente a mi colegio) con rostro muy preocupado, se me acercó rápidamente y me dijo: estas bien?. Ya eso fue más extraño, así que solo la miré y le aseguré que sí, que me encontraba bien.

Tienen idea de lo que había pasado? Pues bueno, aparentemente, ese día, a la hora de mi supuesto ensayo de “sopa de caracol”, se había producido un fuerte temblor. Temblor que, no sé por qué, no sentí en lo más mínimo.
Poco tiempo después presentamos nuestro acto, y por suerte, ya sin temblores de por medio.

(los dejo con la canción que da título a este post)


miércoles, 5 de agosto de 2009

327

327 es el número de contactos que tengo en el MSN

Los 327 están divididos en 8 grupos

82 pertenecen al grupo denominado basket. Ahí tengo a toda la gente que jugó conmigo, o que conocí en este mundo basketbolero.

43 pertenecen al grupo denominado Colegio. En él están todas mis amigas del cole, todas las hijas de Cristo Rey.

15 son del grupo Compañeros de trabajo. Ahí básicamente esta la gente de la cepre (mi actual y única chamba estable)

96 (el grupo más numeroso) es el dedicado a Comunica. Toda la gente que conozco o conocí durante el tiempo de estudios en facultad pertenecen a este grupo.

9 son los contactos que tengo de mis familiares. Mi hermano, mi madre, primas y primos y tías

41 pertenecen al grupo Universidad. En el tengo a la gente que conocí en generales letras, o en algún otro lugar, que son de la cato.

7 son del grupo Otros contactos. Gente que agregué, o me agregó, y no tengo idea de quién son.

34, por último, pertenecen al grupo amigos. En este grupo están las personas que no pertenecen a ninguno de los grupos anteriores.

De los 327 contactos, 3 los bloquee, por algún motivo… no recuerdo cual, pero mejor los dejo bloqueados.

De los 327 contactos, probablemente la mitad nunca se conecte. Es más, es probable que ese ya no sea su correo.

Y, de estos 327 contactos, solo converso seguido con más o menos 22 personas. ¿Extraño? La verdad no creo, pues sospecho que a muchos les pasa lo mismo.

martes, 4 de agosto de 2009

Día

El despertar fue abrupto. De un sobresalto se sentó en la cama. Su corazón acelerado, y el sudor en la frente reflejaban el temor que sentía. Miró a su alrededor, y aún la habitación estaba oscura. Volteo a mirar el reloj, y notó que eran las 5am.

Tardó un poco en relajarse. Al parecer el sueño de aquella vez fue intenso. Decidió que lo mejor era ponerse en pie, y dirigirse al baño. Se levantó con dificultad, puso los pies en el piso, lentamente, y con miedo. Se acercó a su puerta, la abrió, y se metió al baño casi corriendo. La oscuridad de la casa la intimidaba.

Prendió la luz, y se acercó a la ducha, y casi temblando, jalo la cortina. Sabía que era tonto, pero, algo la obligaba a hacerlo. Luego de ver que detrás de la cortina no había más que la ducha en la que se bañaba todos los días, se fue a lavar la cara. Cuando salió del baño, la rutina fue la misma: salió corriendo, y se interno en su cuarto más rápido que volando. Se sentó en su cama, ya sin sueño. Miro el reloj, y eran ya las 6am. ¿Tanto se había demorado acaso en el baño? Se recostó, se tapó, y cerró los ojos. Pero no tenía sueño, solo lo hizo por inercia. Empezó a pensar en lo que debía hacer ese día. Era lunes, así que debía ir a trabajar, y luego a la universidad. “¿eso es todo?”, pensó. Decidió que haría su día más ameno. Cogió el celular, y miró la agenda de contactos. Hizo una lista de 10 personas a las que llamaría y planeó el discurso que daría.

Su cuarto aún estaba oscuro, y seguía pensando que decirle a sus amigos para convencerlos de hacer algo nuevo, algo distinto, algo novedoso. Pero, aunque pensaba y pensaba, no se le ocurría nada. Y eso la frustraba, eso no la dejaba descansar, no la dejaba recuperar el sueño.
Miró de reojo de nuevo el reloj, y ya eran las 7am. Ese día tenía clases a las 8am, pero se sentía muy cansada. Luego de discutir consigo misma, decidió que ese día no iría a clases, y que mejor se quedaría en casa. Cerró los ojos, y busco conciliar el sueño. Solo necesitaba una hora más de descanso, para sentirse bien. No recuerda que pasó después, pero al abrir los ojos, ya eran las 12 del medio día. Había perdido medio día durmiendo! Y se sentía mucho más cansada, sin ganas de hacer nada. Cogió el celular, llamó a la chamba, y se reportó enferma.

Su cuarto aún estaba oscuro, el invierno era más crudo que otros, y el sol no brillaba en la ciudad hacia muchos días. Y eso la hacía sentir más cansada, aburrida, y sin ganas de hacer nada. Se alegró de no haber llamado a ninguno de sus amigos para hacer algo. Se sintió bien de saber que ese día no tenía planes. Solo quería quedarse en casa, y hacer nada. Sentarse frente a la pc; ver tv; escuchar música; leer; dormir.

Cuando se dio cuenta, ya eran las 2pm, y no había puesto ni un pie fuera de su cama. Su estomago rugía porque necesitaba alimento; pero algo la asustaba, algo la ponía nerviosa. Recordó que tuvo un sueño horrible aquella noche, y tenía miedo de ponerse en pie. Y aunque intentaba recordar exactamente qué había pasado en aquel sueño, no podía. Solo sabía que la atemorizaba. De un salto salió de su cama, y prendió cuanto electrodoméstico pudo. Tv, pc, radio… todo prendido, haciendo bulla, para sentirse acompañada.

Volvió a mirar el reloj y ya eran las 3pm. Seguía sin salir del cuarto, se había sentado en la computadora, y mientras escuchaba música, intentaba recordar lo terrorífico que pudo ser aquel sueño para que le impida salir de su cuarto a pesar de ser tan tarde.
Pero bueno, ya eran las 5pm, no había tomado desayuno, ni almorzado, y aunque no sentía hambre, sabía que eso no era saludable. Se armó de valor, y abrió la puerta de su cuarto. Se quedó parada un segundo, miro a los dos lados, y puso un pie afuera. Se dio cuenta que todo estaba bien, sin embargo regresó a su habitación. Se empezó a sentir muy cansada, y quería ir a su cama. Apagó la televisión, apagó la computadora, apagó la radio… y se recostó.
Y aunque se sentía cansada, no podía conciliar el sueño, porque su cabeza buscaba escarbar en sus recuerdos y saber por fin qué había soñado aquella noche. Su cuarto se tornaba poco a poco más oscuro que al inicio del día. Sintió que sus ojos le pesaban, que el frio la obligaba a cubrirse con las mantas, que el cansancio la hacía acurrucarse en su cama.

Y luego de algunos minutos, y sin saber la hora exacta, se quedó completamente dormida. Nunca supo que pasó en aquel sueño; nunca entendió por qué aquel día sintió tanto miedo; nunca comprendió por qué no tenía ganas de ver a nadie ese día. Lo que si sabía es que fue un día extraño. Uno de esos días que llegan cuando menos lo esperas, cuando menos lo quieres o tal vez cuando más lo necesitas.

Aquel día ella disfruto de su soledad… y se dio cuenta, que es algo que no le gusta del todo.

lunes, 3 de agosto de 2009

www.sebuscatrabajo.com

Hace poco menos de un mes egrese de la universidad, y la felicidad me invadió. No podía creer que por fin ese día había llegado. Salí a tonear, a pasear, me relaje… es decir, hice todo lo que no podía hacer en una misma semana. Pero esa felicidad se va apagando día a día, y es que salta un gran problema: no tengo chamba! Sé que no es fácil conseguir, pero también deben admitir que es frustrante no encontrar algo. Pero algo de TU carrera, algo que tenga relación con lo que por tantos años estudiaste. Algo que no implique limpiar pisos o entregar pedidos de comida (sin desprestigiar esas chambas), y es que no me mate estudiando tanto, para algo así.

Me aferro a frases como: ya saldrá algo… con fe, con fe… hay que tener paciencia… ya caerá algo… Pero con el paso de los días, mis frases se vuelven inútiles.
Yo se que algo tiene que aparecer, pero mientras tanto, me estreso.
He ido a algunas entrevistas de trabajo, pero hasta ahora, nada. He entrado a la bolsa de trabajo de la universidad, a universia, y a computrabajo.com; mande mi cv a diestra y siniestra; me llamaron para alguna que otra cosa, me chotearon para muchas. No puedo mandar a muchas otras, porque piden experiencia.
Me siento como esos pescadores que intenta capturar un pez en el mar oscuro de la costa verde; son varios, pero pocos los que logran pescar algo.

Pero bueno, no me queda otra opción que esperar; seguir bombardeando a las empresas con mi cv; seguir buscando, y pescando hasta que aunque sea un pejerrey pique.

Los dejo con una canción, que creo todos cantamos en algún momento a todo pulmón… seguiremos pensando lo mismo?