Entrenaba en un cole, porque el entrenador de la univ, también era entrenador de ese cole.
Entonces, como mi entrenador vivía cerca a la cato, nos jalaba a mí y a otras chicas al colegio, cosa que así nadie tenía excusa para faltar al entrenamiento. Para esto, teníamos dos puntos de encuentro. Cuando íbamos todas las de la zona nos recogía en un punto en la av. La marina. Pero, había días que solo iba yo; esos días me esperaba en sucre.
Lo guardé, y minutos después llegué a la esquina en la que tenía que bajar. La mochila cayó sobre mi hombro y mientras bajaba sentí algo extraña en ella. Claro, todo esto paso en cuestión de segundos.
Ya había terminado de bajar, y un pata bajo justo detrás mio. Cuando pasé la mochila adelante para ver si me faltaba algo, noté que estaba abierta, y al buscar, mi cel no estaba. Miré automáticamente al pata quien caminaba todo campante, y –aun no sé cómo- lo agarré del brazo. Solo atinaba a decirle: dame mi celular!! No temblé ni un poquito, nada, me mostré firme.
Al pata creo que lo tomé de sorpresa porque no hacía nada. Solo atinaba a decir: yo no tengo nada.
Pero, el resultado al menos fue positivo, y mi celular se quedó conmigo y el choro al menos paso 24 horas en la comisaria.
los dejó con el tema de ese verano)