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lunes, 12 de octubre de 2009

Semana variada, como en bodega

La semana que pasó ocurrieron muchas cosas. Tantas que no tuve ni tiempo para contarlas. Mi semana empezó con contratiempos, el día lunes. Me vi obligada a retirarme temprano de la chamba, para irme a la cato. El motivo? Pues un malestar en la garganta que me acompañaba ya casi una semana. Me fui al seguro pacífico que atienden en el servicio medico, en el segundo piso. El doctor me examinó, y luego de descartar que tuviera la porcina (porque ciertos síntomas me hacían hasta a mi pensar en eso), me dijo que mi problema era tanto a nivel traquea como laringe. Es decir, estaba más que mal. La solución más eficaz y rápida: inyección. Debido a que tenía que esperar una hora para que los de la farmacia me dieran las medicinas, aproveché en cobrar un cheque que tenía pendiente de la cepre. Luego me encontré con mi amigo Alberth, y conversamos unos 15 mint., porque luego iba a entrenar; así es que busqué a Carol, y junto con Fernando me acompañaron al servicio médico para que me pongan la inyección. Esta fue la peor parte del día, porque la inyección era de esas lechosas. Horrible. Aunque aún no entiendo por qué me reía (fácil de los nervios, que se yo), porque el dolor era realmente fuerte. Salí cojeando, y adolorida regresé a mi casa.

Al día siguiente, en la chamba, me quedé sin PC por más o menos 30 mint. Y es que el enchufe al cual estaba conectada voló. Bueno, no voló de la nada, el problema lo causó una laceadora de cabello y una chica con ansias de ser más lacea. Luego del susto, las risas y la preocupación de la laceada incompleta, mi oficina se convirtió en un “campo minado”, y es que estaba lleno de cables que salían en todas direcciones, generando que caminemos con la mayor cautela posible, porque al mínimo choque, TODO, se desconectaría (y dicho sea de paso, hasta el día de hoy seguimos igual)
Más tarde, me correspondía la segunda dosis de inyección. Ahora no salí temprano de la chamba, porque servicio médico de la pucp atiende hasta las 9:30pm, así que sobrado llegaba. La verdad que, de solo pensar en el dolor del día anterior, me hacían dudar en ir; pero bueno, no me quedaba otra opción; si quería curarme tenía que ir a soportar la segunda, y por suerte, última dosis. En esta ocasión el dolor fue mayor, o bueno, al menos eso es lo que me pareció. Tal vez iba predispuesta a sentir dolor por la experiencia del día anterior. Salí cojeando de nuevo, e intentando olvidar el dolor escuchando música. Me encontré con mi amiga Dolly, y juntas fuimos a saludar a mis niñas del basket, porque ya las tenía muy olvidadas. Fue una visita de médico, porque la verdad me sentía cansada y bueno, adolorida.

Llegó así el miércoles, y con él, las dudas en mi trabajo sobre si tendríamos feriado el día jueves. La duda saltaba ya que, en algún feriado anterior, mis compañeras si habían tenido que trabajar; y es que trabajamos en una organización que se relaciona con empresas tanto a nivel nacional como a nivel internacional, y como en el extranjero no celebran el combate de Angamos. Fue casi al final del día laboral que obtuvimos la buena noticia: el jueves si tendríamos feriado.
Me fui entonces contenta al teatro Peruano Japonés, porque mi enamorado tenía invitaciones para ver el preestreno de la obra Boeing, Boeing.

Ocupamos toda una hilera de asientos (8 personas), y es que, no fuimos los únicos. José Luis fue con su madre (porque era su cumpleaños), yo fui con mi madre (porque los pases eran dobles), Carol también fue con su madre (a ella le llegó la invitación a su casa, por ser cliente Premium de cable mágico) y por último, también fue Tato, y también fue con su madre (a él, a igual que José Luis, le llegó la invitación a su chamba).
Fue necesario mirar el calendario para descartar que estemos en mayo celebrando el día de la madre. Cuatro amigos de la universidad con sus respectivas madres en un mismo evento, no pasa todos los días.
Luego de reírnos por casi 2 horas con las locuras de Ricky Tosso y compañía, cada uno partió a su hogar y yo me fui con mi madre a comer una rica salchipapa en un lugar muy cerca a mi casa.

El jueves, nada me obligada a despertarme temprano. Lo normal es que a las 6:10am me despierte para ir a trabajar. Este jueves odie a mi organismo, porque decidió que a las 7am ya debía de estar despierto y alerta. A las 7am de un día feriado, yo estaba con los ojos mas abiertos que nunca, y aburrida. Vi mucha tele (cosa que no hago hace un buen tiempo), lavé un par de zapatillas y luego de un rico duchazo me metí a la cama. Por la tarde me llamó José Luis, y ofreció ir al cine, a lo que accedí sin dudarlo (estaba en casa aburrida, quería salir, y que mejor que hacerlo con él). El cine rebosaba de gente, aparentemente muchas otras personas estaban igual de aburridas en sus casas.
Luego de disfrutar de “Bastardos sin Gloria”, llegó el momento de regresar a casa para esperar el último día de la semana.


Llegó por fin el viernes, día en el que me fui a revisar la rodilla, y es que ya hace un par de semanas atrás que me duele. Fui al dibos, donde Chichi (fisioterapeuta al que solo se puede decir que es un mago, cura lo que sea); y la noticia que me dio no fue la mejor. Tendré que ir a al menos 10 sesiones, porque mi rodilla no está del todo bien. Además, tengo que meterme al gym para fortalecer la pierna porque sino el dolor no pasará y encima, bajar algunos kilos más.
Tanto José Luis como mi madre pegaron el grito en el cielo porque ellos afirman que ya estoy muy flacucha; yo pegué el grito en el cielo porque todo eso implicaba 20 soles por sesión más 50 soles de gym.
Pero bueno, luego de la no tan buena noticia, optamos con José Luis por animarnos y quitarnos al cine, y ver “A prueba de hombres”, una comedia en la que actúa el pata que sale en gigoló por accidente. La pela está graciosa, aunque no para ir a verla un fin de semana cuando cuesta más caro la entrada al cine.

Y así llegó a su fin la semana, para darle paso a los días más esperados: Sábado y Domingo.
Fue una semana con varias actividades, una semana diferente, una semana que no solo consistió en levantarme a las 6:10am para salir de mi casa a las 7am y llegar al trabajo a las 8am, trabajar hasta las 6pm, regresar a mi casa como a las 7:30pm, darme un duchazo, cenar algo y meterme a la cama a dormir a más tardar a las 10:30pm.

Esta semana se rompió la rutina.

viernes, 18 de septiembre de 2009

80 soles

Luego de trabajar 4 largos años en CEPREPUC (bajo firma de contrato), llegó el momento de dar un paso al lado y decir: gracias por todo, toca seguir mi camino.
Conseguí una chamba mejor pagada y acorde a mi carrera, por lo que no dude en presentar mi carta de renuncia.

Como nunca había renunciado a ninguna chamba, pedí ayuda a mi madre para redactar la carta. La presenté y me enteré que me correspondía una liquidación por los años de trabajo. Tomé muy favorablemente esto (quién no), me pareció lo mínimo que podía hacer la cato.

Luego de cartas choteadas porque tenían errores, por fin salió mi renuncia y con ella la liquidación.

Ya que mi papá trabaja en la cato, me dijo que me averiguaría cuándo ya estaría la liquidación para poder ir a cobrarla, y por cuánto sería.

Yo calculé: “la cato es media tacaña, que me den 50 soles por cada año que trabajé bajo contrato con ellos, estará bien. Serían 200 soles maso. Algo es algo.”

Grande fue mi sorpresa cuando mi padre llegó un día y me dijo: ah, ya salió tu liquidación………

(Se imaginan cuál fue el monto que me dijo? Calculen, fueron 4 años de trabajo, con un ingreso promedio de 300 soles mensuales. Cuánto esperarían?)

……. Es de 80 soles, me dijo.
Lo miré esperando que riera y me diga: nah, una broma, es de 200 soles. Pero mi sorpresa fue mayor al notar que hablaba muy en serio.

80 soles!!?? Solo 80 soles!!?? Por 80 soles tendré que pedir permiso en la chamba para salir temprano y cobrar eso? (porque no lo puede cobrar otra persona a menos que sea con carta notarial).
Así que no me quedaba otra que pedir permiso en la chamba, porque no iba a dejar que la cato se quede con esa plata. Así sean 20 soles.

Por suerte logré el permiso para salir temprano. Así que hoy a las 4pm me voy rumbo a la cato a cobrar mis 80 NUEVOS SOLES.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Pose pose, Católica

Es impresionante lo que pueden hacer un grupo de chicas, cuando se juntan por algún motivo, y están aburridas.

Hace menos de un año, pude evidenciar esto, cuando, viajé a Tacna por un campeonato. (ya sobre esto les contare luego)

Pues bien, era un día de semana, y nuestro entrenador no nos dio permiso para salir a tonear, porque no nos había ido bien ese día en un partido.
Así que, resignadas, nos metimos todas en un cuarto a pasar el rato. Empezamos a escuchar música, a cantar y a conversar.

Como a las 11pm recibimos el primer llamado de atención, porque estábamos haciendo mucha bulla (según los otros cuartos)
Bueno, bajamos el volumen, pero claro, esto solo duró algunos minutos. Escuchábamos lo que estaba de moda, lo que estuvo de moda, y lo que ahora esta de moda.

Al rato, nos volvieron a llamar la atención. La verdad, mucho no nos importaba porque estábamos aburridas; era algo así como vengarnos por el no dejarnos salir.

Llegamos así a la canción Pose de Daddy Yankee. Y no se cómo, pero empezamos a ver el video de la canción. Minutos después, mis amigas asumieron roles. Cada una asumió un personaje del video y empezó el show. Con una amiga empezamos a filmar todo, porque, claro, tremendo espectáculo debía quedar registrado.

Era demasiado gracioso, la cámara temblaba por lo mucho que me reía; ya hasta parecía que era un temblor.

Y bueno, tras mas o menos, 5 minutos, el video estaba listo; y unos 10 minutos después, fue colgado por una de mis amigas en youtube, para dejar evidencia mundial, de aquello que pueden hacer un grupo de chicas aburridas, encerradas y con 0 alcohol en las venas… se imaginan cómo sería al revés?

Mejor los dejo con el video…


viernes, 17 de abril de 2009

Control sorpresa

A todos nos ha pasado que hemos llegado al salón de clases, y el profe, al entrar dijo: Bueno, guarden sus cosas, vamos a tener un pequeño control de lectura. Inmediatamente la chacota que había en el salón se detiene, las risas desaparecen, las caras felices se ponen serias, y empiezan los murmullos, la gente empieza a mirarse entre si, a preguntarse sobre qué será la prueba.

Todos empiezan a sacar sus lecturas y cuadernos, y repasan, o intentan repasar algo en algunos segundos, otros intentan persuadir al profe, y le piden que lo tome otro día, que no están listos, que no sea malito, que tienen muchas cosas que leer para otros cursos y que no tuvieron tiempo para leer para su curso.

Pero, tras prácticamente ponerse de rodillas y rogarle al profe que se compadezca de ellos, salen las hojas del maletín, y empiezan a ser repartidas. Los rostros de pánico empiezan a invadir el aula, las gotas de sudor empiezan a recorrer los rostros; la sentencia ha sido dada.

Los alumnos se quedan pálidos mirando el papel con las preguntas, y se miran unos a otros buscando en la cara del vecino la respuesta que los ayude a, aunque sea, sacar un 08 o una nota no tan deprimente. Algunos lapiceros empiezan a moverse escribiendo algo; otros simplemente se quedan inmóviles.

El tiempo se pasa lentamente, y las ideas no llegan a la cabeza, no saben que demonios escribir en ese pedazo de papel, y es que las preguntas no les permiten hacer algo que les fascina y en lo que son expertos: Florear.

Termina el tiempo planteado, y el profe dice la frase: Listo, entreguen. La gente, aunque no tenga la mas minima idea sobre las respuestas, se rehúsan a devolver las pruebas, le piden al profe “un ratito mas”, como si, en este ratito, van a lograr responder todo lo que no respondieron en una hora de examen.

Y así, tras unos minutos, la gente se resigna, y se da cuenta que no hay solución a su desgracia que no hay forma de salvarse, y ya sentenciados, devuelven la prueba.

La vergüenza invade los rostros de los jóvenes, quienes salen del salón asegurándose que no les volverá a pasar esto, que próxima SI estudian… un par de días después, todo se repite, otro control sorpresa, y el alumno? Pues no, no ha estudiado… pero, segurito, que para la próxima, si lo hace.

lunes, 13 de abril de 2009

Yo (corazón) Ceprepuc II

Puede que sea por que me gusto mucho el ambiente de la pre el motivo por el cual empecé a trabajar ahí; pero la realidad, es que mi padre conocía a la persona encargada de reclutar personal, motivo por el cual, inicie mis labores en CEPREPUC. Les hablo del año 2002-2 cuando yo recién me disponía a cumplir 18 años.

Mi primera etapa en la chamba fue interesante, debía matricular a jóvenes, muchos de los cuales tenían mi edad, o quizás hasta más. El sueldo nunca fue el mejor, pero, era sueldo al fin y al cabo. Además, tomando en cuenta que durante el cole, casi no recibía dinero, para mí recibir 100 soles era realmente un dineral.
Recuerdo que con mi primer sueldo, decidí que lo mejor era llevar a mi madre y a mi hermano a comer, no fue a la Costa Verde, pero, bueno, con un mc donald´s se podían conformar.

Me sentía tan importante y realizada, pero a la vez, con ganas de obtener más dinero. Desde aquella época, no dejé de chambear ahí, y mis labores han ido aumentando con el pasar de los ciclos. Pasé por tomar encuestas a los alumnos, cuidar evaluaciones (los cuales eran los días domingos y tenía que estar en la universidad a las 7am, es decir, martirio total), dar informes, hasta llegar a ser regente en la sala de estudio.
Antes era capaz de cubrir todas las áreas, no importaban las clases, los entrenamientos, el sueño; lo que realmente importaba era hacer la mayor cantidad de horas posibles para que el pago sea cada vez mas elevado.


Ahora, mi necesidad por ver otras realidades, y otros oficios, hacen que este Yo (corazón) ceprepuc, ya no sea del todo fuerte y sincero; y pase a ser simplemente una necesidad momentánea, hasta conseguir otra chamba.

Pero, bueno, nada de esto quita el agradecimiento que le puedo dar a esta chamba, ya que con ella compre muchas cosas, pague muchos gustos, conseguí independizarme (en cierta medida), y aprendí a valorar a esos papeles con números estampados y esos círculos metálicos, también conocidos como billetes y monedas.

domingo, 12 de abril de 2009

Yo (corazón) Ceprepuc

Estudié en la cepre (osea la pre de la católica) en el año 2001, en el ciclo de escolares. Me maté estudiando (bueno, matar es una real exageración, porque debo admitir que el ciclo fue bien webero), desde agosto hasta diciembre.
Me perdí mi viaje de promoción, porque el domingo que retornaban del viaje, yo tenía un examen, y bueno también estaba de por medio el hecho de que la pre es carísima, y más el viaje, mi padre tendría que vender un riñón o algo así para poder pagarlo.
Perdí a un enamorado, aunque bueno, perderlo por la pre es relativo, mejor este será otro tema.
Desde que entré a la pre todo se volvió una rutina. Por las mañanas estaba en mi casa, de ahí me iba al cole, luego regresaba a mi casa para almorzar y cambiarme, y casi automáticamente, agarraba mis cosas y me iba a la pre para estudiar hasta las 9pm y terminar el día regresando a mi casa para solo pensar en descansar.

Mi profe era medio churro, algunas amigas se morían por él, a mi solo me parecía atractivo, creo que la panza chelera que tenía no permitía que lo coloque en la categoría de churrazo.
Mi salón era en el primer piso, aula 108 si no me equivoco, y me sentaba junto a una amiga que se llama Anggie, ella no llegó a ingresar, y cuando empecé la universidad perdimos todo contacto. Aunque, hace unos años atrás, me la encontré por la univ, yo cruzaba la avenida universitaria para irme a mi casa, y me la cruce, fue algo rápido, intercambiamos msn, pero bueno, no hablamos.

Por la pre, conseguí también pareja de promo, y es que, mi cole era solo de mujeres, y sumando a eso, mi timidez, era un tanto complicado. El chico con el que fui, no se aún por qué, pero todas mis amigas decidieron que debían molestarme con él. Hasta que un día les comenté que no tenía pareja de promo, y ellas (súper solidarias) decidieron que lo mejor sería ayudarme a que vaya con él. Así que, un buen día, antes de empezar clases, llegó mi amigo, y automáticamente todas gritaron cual colegialas, el típico WIUUUUU, y yo solo podía pensar: trágame tierra. Él se acercó a saludar, y repentinamente TODAS decidieron que era hora de entrar al salón. Me dejaron sola con este chico, y todas empezaron a mirar por la pequeña ventana que suelen tener los salones, y por la cual podía ver mil caras asomarse, escuchaba risas, y yo solo podía pensar: por qué a mi?


Pero bueno, le pedí irnos a un sitio, donde no estuviéramos cerca de la bendita ventanita, y por fin me animé a decirle que vaya conmigo a la fiesta de promo. Por suerte me respondió que si podía, porque, de ahí conseguir pareja para la fiesta, sería súper complicado, además que no pensaba pasar por semejante roche nuevamente.
Al entrar al salón, todas nos miraron, murmuraron, sonrieron, y me preguntaron: que te dijo?!?! Al saber que la respuesta era positiva, solo pudieron terminar su hazaña con un largo e interminable: WIUUUUUUUUUUU

Y así entre chongos, estudios, parejas de promo, profes “churros” y mas estudio, pasaron mis días en la pre de la pucp, hasta que llego el día en que, al asomarme al panel de los resultado pude leer:


Diana Sofía Cuentas Rivas Plata ……………………………… Ingresó

martes, 7 de abril de 2009

Para mis hijas

Puede que este título sorprenda a aquellos que me conocen, y se pregunten, cuando fue que dí a luz. Pero bueno, debo confesar, que aunque no tengo hijas biológicas, el basket me otorgó un gran número de hijas adoptivas.

Todo empezó como un juego, y fueron en un inicio 3, las que dijeron ser mis hijas. Pero poco a poco, el número fue aumentando, hasta casi perder la cuenta. Y es que, tal y como digo en mi primer post: Soy algo así como una mamá gallina con aquellas personas que son menores que yo.

Mi misión con estas pequeñas, es intentar guiarlas, aconsejarlas, y ayudarlas en aquellas cosas que necesiten; y es que mis años extras en la universidad, me permiten ayudarlas fácilmente.

Me encanta cuando ellas confían en mí, cuando bromean conmigo, cuando se emocionan al verme, cuando me abrazan con tanto cariño, cuando me extrañan, cuando me preguntan si iré al siguiente entrenamiento, cuando me preguntan cuando nos veremos de nuevo.
Me bacila chonguear con ellas, hacer bromas, hacerlas reír, y al mismo tiempo poner orden cuando sea necesario, y que ellas me hagan caso y me respeten.

Pero, lamentablemente, mi época en la universidad esta llegando a su fin, y tendré que dejarlas huérfanas. Es por eso que durante este ciclo espero poder ayudarlas lo más posible, y dejarlas bien entrenaditas en las cuestiones que sean necesarias.

Extrañaré verlas en los entrenamientos, extrañaré cruzármelas por la universidad, extrañaré organizar reuniones para “integrarnos” (y lo digo entre comillas, porque son puras excusas para salir) Extrañaré todo de ellas.

Lo que sí, debo prometer, y casi jurar, que como toda buena madre, siempre estaré pendiente de ellas, siempre me preocuparé por ellas, siempre buscaré la mejor excusa para reencontrarnos, ya sea en las canchas, o donde el destino lo desee.