lunes, 29 de marzo de 2010

No voy a voltear!

Qué esperan los hombres?
Qué esperan que pase cuando te pasan la voz al pasar por la calle?
Qué esperan que ocurra cuando dicen: pss pss?
Qué esperan que hagamos cuando dicen: amiga, pss, amiga?
Qué creen que una va a hacer cuando silban como si llamaran a su perro?

Realmente esperan que una voltee?
Realmente piensan que una va a mirarlos?
Que va a voltear y sonreírles?
Que va a voltear y agradecerles?

Siempre me hago las mismas preguntas cuando me pasa esto al caminar por las calles limeñas
Y probablemente muchas mujeres pasen por lo mismo
Probablemente muchas amigas tengan que soportar esto
Y hacerse las mismas preguntas

Nos queda aguantar
Hacernos las locas y seguir el camino
Intentar hacer caso omiso a sus llamados
Pasar de largo como si nada pasara
Escuchar música y bloquearnos del mundo
Hablar por celular e imaginar que nada pasa
Haremos mil y una cosas
Cada una más creativa que la otra
Pero, lo que definitivamente No haremos es VOLTEAR
Entiendan: NO VAMOS A VOLTEAR.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Balance II

Fue interesante hacer el primer balance, ya que me demostró todas aquellas cosas que aún me quedan dentro de la lista de pendientes. Y todas son cosas posibles, realizables, y tal vez el problema simplemente ha sido que me quedó corto el tiempo. Pero bueno, seguiré quizás aumentando mi lista, con la seguridad de que aún me queda mucho tiempo por delante.
Toca hacer un balance de aquellas cosas que hace un año quería, para así conocer si las conseguí, o si en todo caso, dejaron de interesarme.

Quiero viajar por todo el mundo – Bueno, y quién no. Aun no viajo fuera del país, pero lo haré.
Quiero conocer a Ginobilli – Si, aún quiero esto. Aunque realmente me conformaría con conocer a cualquier jugador de la NBA
Quiero ir a ver un partido de la NBA – Siempre ha sido mi pasión este deporte, por lo que tengo que conseguir ir algún día a un partido.
Quiero una gargantilla porque siento que mi cuello está desnudo – La quise durante un tiempo. Actualmente realmente ya no.
Quiero hacerme un tatuaje (bueno, eso creo) – Creo que el hecho de no saber qué figura hacerme (tomando en cuenta que se quedaría en mi cuerpo toda mi vida) es lo que no termina de animarme.
Quiero hacerme un piercing (no se aún donde) – Esta idea salió de mi cabeza, sin embargo no la descarto.
Quiero conseguir pronto chamba – Esto si pasó, y por suerte más rápido de lo esperado.
Quiero estar con mi amor todo el tiempo – Siempre quiero esto, y nos las ingeniamos para que esto sea posible.
Quiero ir al cine siempre – Siempre voy al cine, mi amor se encarga de complacer esta pasión compartida.
Quiero probar sushi – No lo hice, pero probé makis, y ahora solo puedo pensar en ellos.
Quiero aprender a manejar – Si, lo haré algún día, pero primero necesito el dinero para las clases de manejo.
Quiero hacer parapente – Tengo amigas que lo hicieron y me contaron que es genial, así que quiero hacerlo.
Quiero un celu mas moderno (aunque en Lima, eso me da un poco de miedo) – Por ahora me quedo con mi celu un tiempo más, hasta que soporte.
Quiero irme de viaje en un Crucero – Claro que quiero, me sigue gustando esta idea.
Quiero probar la Heineken – No la probé, por lo que la mantengo en mi lista de pendientes.
Quiero probar sake – No se en realidad si quiero esto, creo que solo es curiosidad.
Quiero caminar siempre descalza sin miedo a resfriarme - El problema es que si lo hago si me resfrío.
Quiero viajar en moto – No se que tanto quiero esto, es solo creo el deseo por sentir la experiencia.
Quiero ir a un karaoke como el de la pela: Perdidos en Tokio – Hasta ahora no logro ir al karaoke, pero espero poder hacerlo pronto.
Quiero ver mil funciones de teatro – Lamentablemente las que me interesan son algo costosas. Sin embargo espero poder ir mas seguido.
Quiero conocer: Cusco, Arequipa, Huaraz, Chiclayo – Ya conocí Cusco, uno menos en mi lista por conocer.

Y con el paso de este año, esta lista ha aumentado, pero ahora me las ingenio por cumplirlas lo más pronto posible.

Con esto creo que termino mi pequeño balance anual, con la intención de escribir un tanto más seguido.

lunes, 22 de marzo de 2010

Balance (parte I)

Hoy me di cuenta que dentro de muy poco este pequeño espacio cumplirá un año más de vida, por lo que me pareció interesante hacer un pequeño balance sobre algunos post , que me servirá como una forma de balance general de lo que ocurrió durante este año.
Iniciaré con el post que escribí meses atrás, que titule: Nunca. En este post, conté todas aquellas cosas que nunca he hecho, y ahora pasaré a ver cuantas se lograron realizar.

Nunca he saltado por un puente para hacer bungee jumping – Sin embargo ya está dentro de los planes para este año. En junio espero poder ya decir: Ya salte en bungee jumping.
Nunca me han regalado flores - Mi amor se encargó de hacer que esto deje de ser un nunca.
Nunca he ido al 100% de alguna de mis clases - Bueno, aún no llevo algún otro curso, por lo que este punto se mantiene intacto.
Nunca he fumado. No se ni cómo hacerlo. – Y sigo sin deseos de hacerlo.
Nunca he probado sake – Pero al menos he probado makis
Nunca he viajado fuera del país – Toca ahorrar dinero para que esto sea posible.
Nunca me he subido a un scooter – Es difícil conseguir a alguien con scooter, por lo que este nunca se mantiene igual.
Nunca he tenido yeso en la mano izquierda (en todas las demás partes si jaa) – Por suerte esto se mantiene igual.
Nunca me he subido a una montaña rusa – Lo hare cuando esté en un parque de diversiones que me inspire algo de seguridad.
Nunca he ido a Barza, Drama, ni muchas otras discos de Lima – Sin embargo sigo conociendo otros sitios - Corrección gracias al amigo Javier: Si he ido a Barza (de hecho he ido 2 veces en este año)
Nunca he comprado en Vivanda – Bueno, no es nada del otro mundo, creo que por eso sigo sin hacerlo.
Nunca camine descalza sobre piedras calientes gritando: Gras fresco, Gras fresco! – Bueno, no se si me provoque hacer esto.
Nunca he jugado tenis o golf – He visto games de tenis, por ahora sigo sin intentar practicarlo.
Nunca he usado lentes de medida – Pero si sigo tanto tiempo frente a la pc probablemente sea necesario que use aunque sea de descanso.
Nunca me quedado jato en el micro y me he pasado de donde me tocaba bajar – Bueno, cabeceo, pero por suerte despierto donde debe ser.
Nunca he ido a Megaplaza – Me queda un tanto lejos, pero algún di iré.
Nunca he viajado en moto – No se si me provoque hacerlo, creo que me da un poco de miedo.
Nunca he ido al cine sola – Este año si lo hice, y para esto una anécdota: Mira una comedia, o algo divertido, sino te quedarás dormido.
Nunca he tomado alcohol sola – Es mejor en buena compañía.

Creo que esta es una buena forma de hacer un balance de lo que se hizo en un año. Aún tengo temas pendientes que me ayudarán con este balance, por lo que pronto, la segunda parte.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Un martes para olvidar

Ayer fue un mal día,
Malo por no decir pésimo
Un día que preferiría olvidar
Aunque me sirve de experiencia
Aprendí cosas
Aprendí que se debe preguntar todo
Que es preferible pasar como “ignorante” a pecar de “sabelotodo”
Aprendí que más vale prevenir que lamentar
Que es mejor ser precavida
Que debes dudar
Que a veces las verdades son tomadas como “floro” o mentira
Que un jefe no creerá nada de lo que le digas

Ayer fue un día casi interminable,
Y me tocó soportar lo peor por mi cuenta
Una experiencia que hubiera preferido pasarla con compañía
Lo extrañé más que nunca
Pero por algo fue
Por algo ocurrió
No se puede tener todo lo que uno quisiera

Pero terminó,
Por suerte terminó
No quedé traumada, no fue para tanto
Pero si prefiero olvidarlo
Pasar la pagina
Usar solo el aprendizaje del día
Y dejar los detalles de lado

El día llegó a su fin
Un dulce, un café y una conversa lo dieron por terminado
Martes olvidado

(video: a veces realmente es necesario tomarlo relax...)

viernes, 5 de febrero de 2010

Cachivachera

Hoy terminé mi trabajo del día, y decidí que me tocaba ir al gimnasio, no había ido ayer, así que ya me tocaba. Me puse el short, el polo y me senté en mi cama para ponerme las medias y las zapatillas. Sin embargo, eso no paso, y mire mi escritorio.
Mi escritorio tiene mil años en mi cuarto, osea, desde que estaba en el colegio. Y bueno, cada vez carga más cosas. Papeles, sobres, folders, agendas, revistas... la lista es realmente interminable, y el escritorio ya pide chepa. Sumado a eso, está el hecho de que está ya muy picado, motivo por el cual por las noches mi cuarto se llena de esos insoportables bichos de la luz, que me hacen apagar hasta la pantalla del celular.
Bueno, ya tengo pensado botar ese escritorio, pero el problema está en dónde dejar todo lo que hay en él. Y es que aun no tengo el dinero para comprarme uno nuevo. Entonces se me ocurrió que una forma de iniciar, es desechando todo lo que ya no uso.
Así, cambie mi idea de ir al gimnasio, por eliminar todo aquello inservible de mi ya chancado escritorio.
Fue ahí cuando caí en cuenta de lo cachivachera que puedo ser. De hecho lo sabía, pero nunca creí que fuera tanto. Y esto fue mayor cuando se me ocurrió también limpiar mi velador. Fue ahí donde encontré las cosas más antiguas.
Cartas de mi primer enamorado donde me declaraba todo su amor; cartas que intercambiaba con amigas del cole; una carta que me mando una amiga, y que luego de leerla me di cuenta que en realidad buscaba ser más que una simple amiga; fixture de campeonatos de cuando jugaba basket en época de generales letras. Encontré agendas de hace siglos, las cuales llenaba hasta con la envoltura de caramelo que me regalaba alguna amiga.
Es decir, había prácticamente de todo, y todo se fue rompiendo y tirando poco a poco dentro de varias bolsas que fueron ocupando un gran espacio de mi cuarto.
Luego de 2 horas de limpieza, 10 bolsas decoraban el centro de mi cuarto. Y unos minutos después, esas 10 bolsas llenas de recuerdos fueron tiradas a la basura definitivamente.
Pero bueno, los recuerdos son del pasado, quedarán en mi mente los más valiosos, los que marcaron una etapa de mi vida, y que difícilmente pueda olvidar.

Ya me tocará una segunda etapa de limpieza, en la cual probablemente siga encontrando tantos recuerdos, que ya es momento de botar, y darle paso a cosas nuevas. Ya toca darle paso a una nueva etapa de cachivaches, porque, lo tengo claro, no podré evitarlo, soy una total cachivachera.

viernes, 29 de enero de 2010

Alo?

Fue de esas llamadas que uno no espera, y que dice: Nah, a mi no me pasará. Pues, si, me pasó a mí.

Eran las 3 de la tarde y debido al cansancio y a la falta de trabajo, decidí que era momento de echarme a descansar un rato. Vi un capitulo mas de Dr. House (serie que recién empiezo a ver gracias a José Luis, quien ha logrado que me vuelva adicta –por así decirlo), y una vez terminado mis ojos decidieron que el cansancio era tan fuerte como para cerrarse.


Una hora después de eso el teléfono sonó, y yo estaba bastante dormida, pero a lo lejos escuché que sonaba. Me levanté algo asustada y rápidamente me fui a contestar.

Asumí que era mi madre, ya que casi siempre que me llama yo estoy dormida; o tal vez uno de los tantos call center´s que llaman preguntando por mi mamá o papá para decirles que se han hecho acreedores de una EXCELENTE BENEFICIO ECONOMICO (es decir, saquen plata y endéudense pero con nosotros)


Al levantar el teléfono (y aun medio dormida) escuche a una persona llorar, y mientras se quejaba decía: llamen a mi hermana por favor! No estoy segura de todo lo que decía, porque, como les digo, estaba aún algo dormida. Unos segundos después de que pasó esto, y yo intentar recuperar la total conciencia, una persona pregunto por mi madre diciendo que llamaba de la comisaria de algún sitio (ya ni recuerdo de donde), y que tenía que acercarse a buscarlo.

Le dije que ella no estaba, a lo que el sujeto pidió que me identifique. Me pareció rarísimo, y de inmediato me di cuenta que no era cierto, sin embargo, empecé a ponerme algo nerviosa. Por suerte no lo suficiente para revelar mayor información, así que le indique al señor que yo era familiar (sin decir mi nombre) y que me diga a mí qué pasaba.


El hombre (o como decía él: policía), empezó a alterarse un poco y me decía que no me podía dar esa información sin que antes yo me identificara y diga mi nombre completo. Todo esto me lo decía gritándome, como para intentar atarantarme.

Me dio cólera y ya era evidente que esto no era cierto. Además, que ya sabía que este tipo de llamadas era común y también porque tiempo atrás habían hecho lo mismo llamando a la familia de José Luis diciendo que lo tenían en la comisaria por posesión de drogas.

Entonces le indique que no le daría mis datos y que me diga que familiar era. El hombre terminó de alterarse y soltó una lisura (ninguna de las comunes) tan fuerte que no soy capaz de repetirla. Solo atine a colgar el teléfono, y llamar a mi madre para avisarle lo pasado.


Fue en ese momento que mi corazón se aceleró y me puse nerviosa como cuando eres victima de robo y solo después reaccionas y sudas frio y tiemblas como loco. Exactamente me pasó eso, y mientras hablaba con mi madre empecé a llorar. No se aun por qué. Tal vez porque estaba sola en mi casa, o de solo pensar que tenían el teléfono de mi casa y los datos de mi madre.

Pero ese día el susto me duro mucho. No salí a la calle para comprar, no fui al gym.

El susto ya paso, y por suerte no se repitió la llamada. Ahora no confió en ningún tipo de llamada, y espero que simplemente no vuelva a repetirse.


Los dejo con una canción que escuche en Glee (serie a la cual, dicho sea de paso, también me he vuelto adicta)



martes, 12 de enero de 2010

Cusqueña

El miércoles de la semana pasada me fui a la majestuosa ciudad del cusco junto con mis padres, mi hermano y una prima. Yo no había viajado en la época del colegio, porque el domingo que regresaban del viaje yo tenía que dar un examen de la academia, que valía para mi ingreso a la universidad.
Fueron cinco días de visitar diferentes paisajes,
Diferentes espacios
Diferentes realidades
Diferentes zonas

Cada visita a un espacio nuevo era un reto. Y es que la altura de hecho se sentía.
Pasar de estar al nivel del mar, a subir a más de 2000 metros suele chocar.
A esa altura lo que te suele acompañar es el soroche.
Por suerte a mi me dejó tranquila. Sin embargo no todo fue perfecto.
Mis pulmones y mi corazón tuvieron que trabajar a toda marcha para soportar las largas caminatas.
Mi rodilla aguanto lo más posible las subidas y bajadas en las escaleras incas.
Mi estomago se vio obligado a digerir los alimentos de la forma más lenta imaginable.

Y aunque complicado, fue un buen viaje.
El clima jugo a nuestro favor. Las lluvias aparecían cuando estábamos bajo techo, y desaparecían al salir.
El sol iluminó nuestros caminos durante las visitas
Los carnets universitarios permitieron que se pague la mitad

Un clima algo loco
Lluvia, frio, clima seco, sol, granizo, truenos, rayos, relámpagos.
Pero esto agregaba el toque especial al viaje, y lo tornaba interesante e impredecible.

Comida por todos lados
Recuerdos de todo tipo
Turistas de todo lado
Taxistas por todas partes

Cusco nos acogió por 5 días
Cusco nos abrió sus puertas y nos mostró lo mejor de si
Y aunque cansado y hasta “matado”, fue un buen viaje
Un viaje para guardar en la memoria
Para tenerlo en la parte superior del baúl de los recuerdos

Toca esperar un próximo viaje
Ya que, siempre es bueno respirar nuevos aires.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

2009 - 2010

Se acaba el año y yo descuide totalmente este espacio
Creí que el tiempo me sobraría luego de cerrar la etapa
Pero no fue así
Y es que mucho trabajo pendiente había por hacer
Muchas misiones que realizar
Muchas tareas por cumplir
Y poco tiempo para hacerlo
Fue necesario dedicarme al 100 x 100 a eso
Para cumplir con mi meta
Y aunque fuerte y trabajosa la logre.

Se acaba el año y soy cada día más feliz que el anterior
Muchas cosas buenas me pasaron durante el 2009
Y ahora solo espero que el 2010 sea mucho mejor
Este es solo un pequeño post para agradecer a los que me acompañaron este año
A los que estuvieron conmigo cuando lo necesite
A los que no estuvieron pero lo intentaron
A los que siempre tuvieron palabras de alimento
A los que se preocuparon por mi
A todos lo que me abrieron su corazón
A todos lo que me entendieron y aceptaron
A todos los que me demostraron su cariño

Mil gracias por todo
Porque por ustedes todo pasó
Porque por ustedes viví así el 2009
Y por ustedes lo termino así

Quisiera prometer darle mayor atención a este espacio
Lamentablemente no se aun que me depare el futuro
No sé si tendré más o menos tiempo.
Pero al menos pondré de mi parte
Y le dedicaré el tiempo que antes le dedicaba

Para todos, espero que pasen un excelente 2010
Y que lo disfruten con quien más quieran
Con quien deseen
Y de la mejor manera posible

Por mi lado, debo contarles que será genial
Lo pasaré a su lado
Al lado de la persona que amo
Y será un fin de semana inolvidable

lunes, 7 de diciembre de 2009

Cerrando etapas

Lo decidí.
Después de mucho pensarlo y repensarlo tome una decisión.
Es difícil muchas veces.
En especial cuando tienes tantas opciones.
En especial cuando existen igual cantidad de pros y contras.

Se presentaron nuevas y mejores oportunidades.
Era necesario tomarlas y no dejarlas partir nuevamente.
Así es, ya las había dejado ir.
Pero, no pasará de nuevo.
Ya cumplí un ciclo, una etapa.
Y es necesario ahora cerrarla.

El 15 se cierra una primera etapa.
Una primera experiencia.
Un primer camino, que tenía un fin.
Y llegue sana y salva.
Contratiempos siempre hubo, pero ninguno lo suficientemente fuerte para derrumbarme.
Cumplí la meta, y se abren nuevas opciones.

Fue una buena experiencia
Hice amigas
Me siento querida, y respetada.
Y tal vez me extrañen
El contacto se mantendrá.

Es momento de dar un paso al lado
Aprovechar lo nuevo, y sacarse el ancho por él
Es momento de mirar nuevos horizontes
Y entender poco a poco lo que nos rodea

Llegó el momento de cerrar una etapa, y entrar de lleno a una nueva.
Deséenme suerte

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Diciembre

Y llegó diciembre y con el me trajo alegría
No es que estuviera triste, pero, algo es diferente
Y es que luego de un fin de semana algo complicado, llegó el lunes y todo fue distinto
Tal vez sea el hecho de que era fin de mes
Tal vez por haber recibido una oportunidad (nada despreciable)
Tal vez porque me di cuenta que falta poco para acabar el año
Tal vez porque sabía que lo vería

No se realmente que fue, pero, este inicio de semana iluminó mi rostro
Esta nueva semana me siento con energía
Con ganas de seguir adelante
Con ganas de hacer muchas cosas
Sin flojeras
Sin desganos
Sin malas caras

Esta semana estoy más positiva que nunca
Y eso es genial
Me gusta

Creo que es el segundo respiro
Como cuando uno sale a correr y logra cubrir los últimos kilómetros sin saber cómo.
Como cuando sales en bicicleta y logras pedalear lo necesario para llegar a tu destino.
Como cuando juegas algún deporte y logras correr para aguantar los últimos minutos.
Como cuando estas en el gym y cargas ese kilo extra.

Yo estoy logrando correr, pedalear, aguantar y cargar… todo lo necesario para llegar a fin de año.
Se nos va el 2009 y me agrada
Este año fue genial
Fue positivo en la mayoría de aspectos para mí
No digo que fue perfecto, porque nada lo es
Pero fueron más las buenas experiencias, que logran opacar los malos ratos.

Se acaba el año y solo espero mejorar lo hasta ahora logrado
Se acaba el año…

domingo, 29 de noviembre de 2009

¿Y ese olor?

Muchas veces al subir a una combi, bus, micro – o como prefieran decirle- he percibido olores que han generado que mi sentido del olfato me repudie, que me odie por hacerla sentir esos “aromas”.

Cada vez es más difícil escaparme de ellos, cada vez es más complicado encontrar un transporte que no genere un conflicto con mi nariz.
En primer lugar está el cobrador, aquella persona que grita como loco en la puerta del carro (toda la marina, pershingggg!; haber con sencillo por favor; acomódense que al fondo entran 8)… esa persona, parece que busca vengarse de los pasajeros que lo “estresan” día a día. Por eso no se bañan, por eso no se lavan las manos, por eso no usan shampoo, por eso no usan talco, por eso no usan desodorante.

¿Realmente les cuesta tanto usar desodorante? ¿Realmente es tan complicado usar un poco de jabón? ¿Realmente es tan difícil pasarse un poco de agua por el cuerpo?
Pues parece que sí; porque mi olfato lo ha sentido, porque mi nariz ha sufrido.
En más de una ocasión he tenido que aguantar un detestable olor por la falta de desodorante; en más de una ocasión soporté un par de manos negras y con cayos por el contacto con el dinero.

Y lo peor de todo es que parece que soy la única que lo percibe, la única que lo huele; porque todos los demás pasajeros duermen plácidamente, conversan como si nada, escuchan y tararean la música de su mp3; todo esto CON LAS VENTANAS BIEN CERRADAS.
Los aromas se impregnan en todo el carro, se esparcen, y al parecer nadie lo siente. Mi nariz no soporta más, me pide respirar aire puro, me pide que la salve de ese martirio.
Solo me queda cubrirla, aguantar lo más posible, y rogar por llegar pronto a mi destino.

Ya falta poco, aguanta, ya llegamos al paradero: BAJAN EN LA ESQUINA!

martes, 24 de noviembre de 2009

Yo que tú…

Probablemente en algún momento, alguno ha escuchado la historia o anécdota de una persona o amigo y ha pensado o dicho: “yo que tu…”. Y es que, cuando no pasamos por esa situación, nuestra vena creativa sale a la luz, y desea hacerte creer todo lo que harías en caso pasaras por lo mismo por lo que paso esa persona.

Entonces llega tu amigo y te dice: “no sabes lo que me pasó!, estaba caminando, tranquilo, escuchando música, y se me acerca un chico, a pedirme una propina. Lo vi medio pirañón (es decir, con aspecto de ratero), pero me atreví a decirle que no tenía nada. Al rato que le dije eso, me sacó un cuchillo y me dijo que si no le daba nada me dejaba marcado. Así que le di la plata y me quite palteado (asustado).”

Luego de escuchar esta historia, vienen los comentarios y sugerencias, producto de la vena creativa que empieza a brotar por tus labios:
- Yo que tú le metía un puñete y lo dejaba out por ratero
- Yo que tú le quitaba el cuchillo y lo obligaba a pedirme perdón
- Yo que tú no le hacía caso y seguía caminando
- Yo que tú agarraba una piedra y se la reventaba en la cabeza por ratero

Pero, lo mas probable, es que todos, (o bueno, casi todos), los comentarios, sean una total mentira. Y es que cuando uno pasa por la situación, cuando lo vives en carne y hueso, no sueles reaccionar como crees.

Es probable que, lo que en realidad ocurra sea:
- Yo metí la mano al bolsillo y le di todo, billetes, monedas… casi le doy mi celular, mi mp3, y se quería le daba mis zapatillas con tal que no me corte la cara.
- Yo empecé a temblar, y segundos después empecé a gritar; saque lo que encontré en el bolsillo y se lo di rogando por que no me pidiera más.
- Yo corrí más rápido que Bolt; corrí tan rápido como si el serenazgo me estuviera persiguiendo.
- Yo lloré y por poco no me oriné encima.

Lo que es claro, es que no escucharemos estas historias, porque, la vena creativa actúa a favor de tu orgullo y vergüenza, y no permitirá que quedes en ridículo frente a tus amigos.

Entonces, si yo cuento esta historia: “Hace más o menos un año caminaba desde el británico de la marina hasta la católica, la distancia no es mucha, así que iba escuchando música. Un día, note que un hombre me seguía, muy de cerca. Intenté guardar la calma, y caminar por donde había gente, el problema era que recién eran las 8:30am, y no había mucho movimiento en las calles de lima. Paso por mi lado, se detuvo a preguntarme la hora, y le dije que no sabía. Siguió caminando y espero que pasara de nuevo. Me trepe al primer carro que paso, y vi, desde mi asiento, cómo el hombre me seguía con la mirada, dio media vuelta, y se fue. Empecé a temblar de miedo, y solo atiné a contarle a cuanta persona se me cruzara.”

Si escuchas esta historia, Tú que Yo, qué hubieras hecho?

Los dejo con una canción que no quiere salirse de mi cabeza, pero que por suerte, me gusta.

La canción es de Rihanna, y la versión que pongo es la que cantaron en Glee (desde ese día no dejo de escucharla). Quise colgar el video original pero tiene restricciones. Igual está buena, ojala les guste.

martes, 17 de noviembre de 2009

Asiento Reservado

Cuántas veces se han subido a una combi o bus, cansados, esperando encontrar pronto un asiento, y han descubierto que esa posibilidad es muy remota?

Todas las mañanas tomo mi carro para irme a la chamba, y ya tengo bien claro algo: iré parada un buen tramo. Pero, que cólera da cuando ves que tus probabilidades de sentarte se alejan.
Subes y te paras cerca de una persona que al parecer va a bajar; es decir, no me paro al costado de los que duermen, ni de los que están leyendo, porque, muy probablemente bajarán mucho más adelante.

Sigue subiendo gente y me veo obligada a moverme para evitar que me aplasten y viajar un poco más cómoda. Segundos después, la persona que estaba sentada donde yo estaba parada dice: baja en la esquina. “RAIOS! Por qué me moví!?” pienso. En fin, ya se bajará otra persona.

El carro sigue su trayecto, y ya me cansé de luchar con los baches y frenadas en seco del carro. Veo mi posibilidad de sentarme, alguien bajará. Sube más gente, y entre ellos una viejita. Pues, qué puedo hacer!? Asiento reservado… 2da oportunidad perdida y mis piernas y brazos desean un receso.

“En cualquier momento alguien se baja y me sentaré”, ingenuamente pienso. Pero bueno, nada muy alejado de la realidad. Minutos más tarde alguien se baja. Pero estaba sentado en el asiento más incomodo. Era de esas personas que con tal de ir sentada, no le importa si va encima del motor. Yo estoy cansada, pero nunca tanto para ocupar ese asiento. Prefiero seguir parada.

Un rato más tarde, otra persona se baja, y parado frente a esa persona está un chico. Pienso: “tiene cara de ser caballero, me cederá el asiento”. Segundos después, el “caballero” posa sus cuatro letras en el asiento que según yo ocuparía.

Ya se acaba mi trayecto, TODOS están sentados. Soy la UNICA parada. Al menos voy cómoda y nadie me empuja (vale pensar en positivo).

Llegué a mi destino y nunca me senté. Me bajo yo, y detrás mío otro grupo de personas. La combi esta vacía con muchos asientos libres.

Ni modo, para otra será… eso creo.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Te conozco?

Cuando uno tiene un trayecto diario, por la misma ruta, suele identificar a personas, que día a día toman tu misma ruta. A muchos los vez a diario, a otros solo algunos días, pero, ya sientes que los conoces.

Esto me pasa ya hace casi 3 meses, que tomo una misma ruta a diario; gracias a esto he logrado identificar a ciertos personajes.
En este pequeño post les describiré a esos personajes que ya siento que conozco.

La señora temblorosa: esta señora siempre esta sentada adelante, en el asiento reservado. No se exactamente desde dónde venga, porque cuando yo subo a la combi ya ella está ahí. Pero cuando la veo, me arrepiento un poco de haberme subido. El problema con esa señora reside en sus piernas. Cada vez que cruzamos el puente Ricardo palma, llegamos al paradero en el cual la señora se bajará, y en el cual nos quedaremos fácil 5 minutos esperando que la señora baje. No es muy adulta, no es anciana, pero, sus piernas parece que ya lo son, y se vuelve casi una misión imposible ayudar a la señora a bajar de la combi.

La triste: es una joven, aparentemente universitaria, que se baja mas o menos por la cuadra 5 de roca y boloña. El rostro de la chica la hace parecer triste, porque sus ojos son caídos. Además de eso, es súper blanca, y lacia. Siempre esta con los audífonos escuchando música.

Ojitos: es un cobrador de las pocas combis que van por roca y boloña. Ojitos tiene un ojo que apunta en otra dirección. No se si sea de nacimiento, pero, de hecho llama la atención.

Mirón: otro cobrador de las combis que tomo para llegar a la chamba, es un señor ya mayor, chiquito, siempre con su gorra puesta. Le pongo mirón, porque este señor revisa una, dos, tres o las veces que sean necesarias, las monedas que recibe de sus pasajeros. Asumo que en más de una ocasión le han dado monedas o billetes falsos y por eso mira y remira lo que recibe.

La fresca: es una señora, de aproximadamente 40 años, que sube en el puente Ricardo palma. Camina con toda la paciencia del mundo para llegar a la combi. Sube con total lentitud, y si no hay sitio, apoya sus cuatro letras en el respaldar de algún asiento libre. Es una de esas personas que con solo mirarla yo pienso: NO ME CAE.

El escolar: hay un niño que siempre espera el carro a mitad de la calle, y para su suerte, el carro siempre se detiene para recogerlo. Debe estar en 3ero o 4to de secundaria. Pequeño de talla, cabello ondulado, y aunque tenga ropa deportiva o uniforme escolar, siempre trae puesta su casaca. A pesar que siempre lo veo, hasta ahora no se de que colegio es.

Esta es una pequeña lista de los curiosos personajes que acompañan mi trayecto para llegar a mi trabajo. Y ustedes? También tienen sus personajes “conocidos”?

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Trayecto

La mañana avanza rápido.
Se acerca la hora de partir.
Muchas cosas pendientes por hacer.
Poco tiempo para hacerlas.
Es momento de salir a tomar el auto que me lleve a mi destino.
Es momento de tomar lo que pueda entre mis manos para poder irme a trabajar.
El tiempo se acelera.
No me queda tiempo para nada.
Es momento de salir.

Los autos pasan llenos.
He salido dos minutos mas tarde de lo normal.
Dos minutos en los que aparece más gente.
Dos minutos en los que los carros pasan más llenos.

Me toca esperar.
No me gusta ir apretada.
Pero es inevitable.
Debo subirme ya.
El tiempo sigue pasando.
No puedo seguir esperando.

Gente cómoda balancean sus cabezas mientras duermen placidamente sentados.
Gente incomoda intenta aguantar y evitar caer mientras van parados.
Gente que intenta subir, empujando, avanzando, pidiendo permiso.
El carro está repleto y yo dentro de él.

Me toca espera que empiecen a bajar.
Se que esto pasara, que en algún momento bajaran todos.
Que en algún momento podré sentarme.
O que en algún momento al menos podré ir parada cómoda.

Todos esperan llegar temprano.
Temprano al colegio.
Temprano al instituto.
Temprano a la universidad.
Temprano a la chamba.
Temprano.

Menos de una hora me separan de mi destino.
Y tal como lo pensé el carro dejó de reventar.
Dejó de albergar a miles de personas.
Y logré sentarme.
Y logré descansar un momento.

Llegó la hora de bajarme.
Y por suerte esta tarea no presenta complicada.
Nadie se interpone en mi camino.
Ahora toca trabajar.